Abel, un ejecutivo con herramienta

Abel ha intentado convertirse en un ejecutivo y para su madre y su tía estaba guapísima, pero para el resto no ha conseguido su objetivo. Nacho cree que Abel llevaba un traje demasiado grande, de un color muy poco apropiado y con una corbata que él no se pondría ni para ahorcarse. El pretendiente se ha tomado muy mal las críticas y ha basado su defensa en un ataque innecesario contra los asesores del amor. No le ha sentado bien que le dijeran que se había traído la caja de la máquina de taladrar de maletín.
