La tecnología revela auténticos patrones de la vida de las personas

La tecnología revela auténticos patrones de la vida de las personas
Juan Carlos Flores
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Nunca como hasta ahora nuestra vida ha estado tan expuesta. Escándalos como el robo de fotos de famosas de Hollywood han puesto en alerta a usuarios sobre los aparatos que llevan encima y su privacidad. Gigantes como Google o Apple ya han anunciado que reforzaran sus sistemas para que ni siquiera ellos mismos puedan conocer los datos de sus clientes. Sin embargo, la tecnología avanza en sentido contrario. Un reloj o un móvil son capaces ya de saber de nosotros incluso nuestro estado de salud. Así, nuestra vida se convierte en una especie de rompecabezas en el que nuestro trabajo, nuestro ocio o nuestra salud son piezas de información que no solo nosotros sabemos encajar, también lo hacen los aparatos que llevamos. Hay 12.000 millones de dispositivos conectados a internet en el mundo que hablan entre ellos y son capaces de contar quiénes somos y cuáles son nuestros hábitos.

El último invento de Apple, su reloj, trae micrófono, sensores de movimiento y mide las pulsaciones de nuestro corazón. Las gafas de Google pueden captar video y conversaciones de nuestra vida cotidiana continuamente. Es el futuro, el internet de las cosas. Aplicaciones que tienen sus ventajas pero también potenciales inconvenientes porque, en teoría, nuestro reloj podría revelar al seguro como conducimos, unas gafas registrar miradas indiscretas e incluso una nevera avisar al trabajo de cuando se espera un nuevo hijo.

Un dictamen europeo liderado por España alerta de que ahora como nunca esos fragmentos de vida sirven para revelar auténticos patrones de la vida de las personas. No sólo costumbres, también estado de salud y el usuario puede perder el control de sus datos. Por eso el documento advierte a las empresas de que el consentimiento del consumidor no es un cheque en blanco y al usuario de que está en su mano si quiere volver a ser anónimo.