La Policía rusa vuelve a cargar contra los manifestantes que piden unas elecciones libres y sin vetos

  • En este tercer sábado consecutivo de protestas 800 manifestantes han sido detenidos

  • Los sondeos reflejan una gran pérdida de apoyo hacia Putin

Más de 800 detenidos en Moscú por reclamar, por tercer sábado consecutivo, elecciones libres en Rusia. La oposición reclama mayor aperturismo de cara a las elecciones locales de septiembre tras el veto de varias candidaturas independientes.

Bajo el lema "recuperemos el derecho a tener elecciones", una nueva jornada de movilizaciones discurrió ayer en Moscú en protesta por la exclusión de todos los candidatos opositores a las elecciones a la Duma (asamblea) local que tendrán lugar en la capital del país el próximo 8 de septiembre.

Esta concentración, al igual que las llevadas a cabo los dos sábados anteriores, no fue autorizada. Por este motivo, la Policía volvió a cargar duramente con los manifestantes y realizó arrestos masivos. Según el Ministerio del Interior ruso, a la marcha acudieron unas 1.500 personas aunque los organizadores hablan de 5.000 asistentes.

"Tanto en nuestro país como en nuestra ciudad no hay elecciones justas, no hay un sistema judicial independiente, no hay estado de derecho. Esto es lo que ha provocado esta protesta" aseguraba un manifestante.

Por la tarde, cuando el acto aún no se había disuelto y cientos de personas continuaban gritando consignas, la cifra de detenidos superaba ya los 800. El sábado anterior, el número de arrestos se aproximó a los 1.400.

"Creo que aunque no hayan autorizado la protesta, no debe impedir que la gente salga. Es una manifestación pacífica, la gente está caminando tranquilamente y no molesta a nadie. Así que no tendría que haber ningún castigo " decía otro participante en la protesta.

La juez impuso anoche una multa de 300 mil rublos por violar la ley electoral a Liubov Sobol, la activista opositora y abogada del Fondo de Lucha contra la Corrupción que fue detenida antes de que tuviera tempo de unirse a las protestas. Sobol, que lleva 20 días en huelga de hambre, es una de las candidatas rechazada a las elecciones. "Ahora me llevan para ser interrogada como testigo pero, es posible que no salga de allí, porque el estado de testigo lo pueden cambiar rápidamente al de acusada" decía.

Otros opositores, también apartados de su derecho a ser candidatos, han sido sentenciados en los últimos días a penas de prisión menor. Las autoridades electorales argumentan que los aspirantes han sido vetados porque no han conseguido las firmas suficientes para registrar su candidatura. La cita está considerada un preámbulo de las elecciones parlamentarias que tendrán lugar en 2021, en un momento en el que los sondeos reflejan una aparente pérdida de apoyo al presidente, Vladimir Putin.