Las bombas rusas sobre Siria podrían tener las horas contadas

Las bombas rusas cayendo sobre Siria podrían tener, si los políticos tuvieran palabra, las horas contadas. Ataques como el producido sobre la ciudad de Idlib, donde los supervivientes trasportan a los moribundos y casi todos lamentan que los objetivos no sean los terroristas, sino los mercados como este, donde la gente muere mientras compra naranjas.
Han sido 5 meses de ataques y ahora Putin dice que la operación se ha completado, han debilitado a la oposición y también al Estado Islámico, pero sobre todo le han hecho más fuerte al dictador Bachar el Assad, el mejor amigo de Putin en la zona.
