Estrés, desnutrición, deshidratación… las secuelas de estar encerrados en una cueva

Estrés, desnutrición, deshidratación… las secuelas de estar encerrados en una cueva
Noticias Cuatro
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Es una carrera contra el tiempo, contra el agua y contra los efectos para la salud que puede provocar estar tanto tiempo metidos en una cueva. El estrés, la desnutrición, la falta de luz solar y el exceso de humedad pueden pasar factura, sobre todo a los pequeños. Además de la desnutrición, la deshidratación y la hipotermia, los 12 chicos tailandeses y su entrenador sufrirían desorientación por la falta de luz. Y sin embargo, necesitan recuperarse física y mentalmente en tiempo récord para afrontar un posible rescate simulado. A la dificultad de no saber nadar, se une a bucear en el peor de los entornos, con corrientes, baja visibilidad y muchas cuevas con muchos riesgos. El mayor riesgo que hay es que alguno de los niños entre en pánico, se bloquen y no sepan actuar. Por eso tiene que ser la última opción.