Chile estalla por los escándalos de abusos sexuales dentro de la Iglesia Católica

El todopoderoso cardenal Ricardo Ezzati no encuentra refugio hoy ni en la catedral. Las pancartas durante la eucaristía ya anunciaban lo que iba a pasar poco después: algarada. Decenas de personas lo increpaban a la salida. Una escena, sin duda, insólita. Todo un arzobispo, con su mitra y con su báculo, teniendo que abandonar el templo por una puerta lateral.
Ezzati acaba de ser imputado. Se investigará si encubrió varios casos de pederastia y abusos sexuales. No es algo aislado. La fiscalía ha imputado ya a 158 personas. El escándalo es tan grande que quien se sienta en el banquillo de la opinión pública chilena es la propia Iglesia Católica.
