Decenas de refugiados pasan la noche a la intemperie para iniciar los trámites de asilo

Hasta 17 horas esperando en plena calle, tumbados en el suelo y a la intemperie. Son colombianos, nicaragüenses, sirios o venezolanos y acaban de aterrizar en nuestro país. Hacen cola frente a la comisaría de Aluche, en Madrid, la cual está desbordada, ya que es la única en la que pueden conseguir un documento crucial, que les proteja de la deportación. Amanece, se abren las puertas, empiezan a entrar pero para algunos, la larga espera no ha merecido la pena. Salen con un papel y una fecha escrita a mano que los cita para dentro de dos años. Este es el tiempo de espera para una cita previa. Y solo es el primer paso de un proceso burocrático inhumano e interminable. 24 largos meses en tierra de nadie. Una demora que ya investiga el defensor del pueblo.
