Los comerciantes, hartos de la huelga de los taxis

Después de cuatro días de huelga el tráfico en Barcelona se insufrible, pero no solo hay turistas que arrastran sofocados sus maletas, sino que todos los servicios se resienten.
Las farmacias reciben los medicamentos con retrasos, las tiendas y locales se quejan de que sus proveedores no llegan por el atasco y el bloqueo en el centro.
Los hosteleros hablan de poco afluencia en el centro con las consecuentes disminución de sus clientes que eligen otros lugares para pasear y comer.
De una parte, los taxistas reivindican su derecho a la huelga por la defensa de un sector, que consideran amenazados por Uber y Cabify; de la otra, los afectados, los que buscan un taxi y no lo encuentran y los que quieren que la ciudad vuelva a funcionar con normalidad.
