Garrapatas en perros e hipo recurrente: cuándo preocuparse
Las garrapatas pueden pasar desapercibidas, pero suponen un riesgo real para la salud de tu perro
La prevención con antiparasitarios es clave para evitar enfermedades y complicaciones
El hipo en cachorros es normal, pero en adultos recurrentes puede indicar un problema que requiere revisión veterinaria
Las garrapatas son uno de los parásitos más comunes y peligrosos para los perros, especialmente en zonas con césped. Aunque muchas veces pasan desapercibidas, pueden afectar seriamente a su salud si no se detectan y previenen a tiempo.
Las garrapatas viven en el césped y su único objetivo es esperar a que un perro roce una hoja para subirse a su pelo. Una vez ahí, buscan llegar hasta la piel, introducir la cabeza y alimentarse del animal.
¿Por qué son peligrosas para su salud?
Estos parásitos son transmisores de enfermedades que pueden provocar cojeras, fiebre, anemia y malestar y, si no se tratan, pueden agravarse considerablemente. Por eso es fundamental actuar a tiempo y prevenir su aparición.
Es súper importante utilizar métodos de prevención como pipetas, collares o antiparasitarios orales, cualquier opción que ayude a evitar que las garrapatas lleguen a afectar a tu mascota.
El hipo en perros es otra situación frecuente que suele generar dudas, especialmente en los primeros meses de vida del animal.
¿Qué es el hipo y por qué se produce?
El hipo es un reflejo a nivel respiratorio, como la tos o el estornudo, que se produce tras una estimulación del diafragma. Esta provoca contracciones involuntarias que generan el característico sonido.
En los cachorros confluyen varios factores: suelen comer muy deprisa, tragar aire y su sistema termorregulador aún no está bien ajustado, por lo que los cambios de temperatura les afectan más.
¿Cuándo es normal y cuándo debo preocuparme?
En cachorros, el hipo es totalmente normal y no tiene significación clínica. Lo ideal es dejar al animal tranquilo, en un ambiente templado, y desaparecerá solo.
Sin embargo, en perros adultos, si aparece de forma recurrente, puede estar relacionado con problemas digestivos o neurológicos, por lo que en ese caso es recomendable acudir al veterinario.
Las pequeñas señales en el día a día pueden marcar la diferencia en la salud de tu mascota. La prevención y la observación son clave para garantizar su bienestar.
¡Gracias por acompañarnos en este programa! Nos vemos la próxima semana con más consejos que te ayuden en la convivencia con tu mascota. Y recuerda que puedes ver a la carta todos nuestros programas en Mediaset Infinity.
