Iker Jiménez, sobre el crimen más atroz de Ibiza, aún sin resolver: "Me dicen que es mejor no preguntar"

Iker Jiménez viaja a Ibiza y ahonda en un misterioso crimen que está sin resolver
Ya puedes disfrutar de todos los programas completo de 'Cuarto Milenio' en Mediaset Infinity
Iker Jiménez ha viajado a Benimussa (Ibiza) para adentrarse en un lugar montañoso, de difícil acceso, en busca de una historia que lleva tiempo queriendo contar a los espectadores de ‘Cuarto Milenio’, la de un crimen espantoso que tuvo lugar allí. De esta manera, el conductor de ‘La nave del misterio’ se traslada hasta el lugar de los hechos para mostrar dónde tuvo lugar aquel crimen que tuvo lugar allá por el año 1989.
“En la guerra de Argel, un hombre hizo una promesa: si volvía con vida, levantaría una capilla en un lugar inaccesible en la Ibiza profunda, en Serra. Algún 24 de agosto, unas manos rojas pintan la pared de esta capilla para recordar que hay un crimen sin resolver: “Es como si, en esta serranía, alguien supiera algo que no se contó. Es uno de los crímenes más espantosos que yo he conocido jamás”.
El crimen sin resolver de Ibiza
Vicens Serra construyó esta capelleta d’en Serra con múltiples materiales, aunque no vivió para su inauguración. Cerca de allí, vivía un alemán llamado Richard Schmitz junto a su mujer, Beate Werner, y sus dos hijas (Alexandra y Bianca). Un día, desaparecieron sin dejar rastro y comenzó a investigarse. Acudieron a la casa familiar y vieron que allí no había nada, todo parecía estar en calma, pero hay algo que llama la atención: unas marcas de uñas y una muñeca con las piernas rotas.
Guiados por su instinto, buscan enjambres de moscas en el exterior de la casa. En la parte de atrás, allí estaban estos insectos voladores. Sin dar muchos más detalles, Iker Jiménez revela que los cuatro miembros de la familia aparecieron enterrados después de haber sido ahogados con cables. ¿Qué se supo después? “A ese alemán se le había ocurrido que, en aquel paraje tan abandonado, no lejos de esa capelleta y sus montes, iba a poder esquivar el cártel de los 8A”.
“Cuando Pablo Escobar y su gente entraba en territorio de Ibiza y de las Baleares como sitio para vender droga a gran escala, dicen que hasta mil kilos se perdieron en alguna gestión en la que, posiblemente, tenía que ver el señor Schmitz y su familia fue condenada por ello. Hay quien dice que había un hombre al que algunos llamaban el Monstruo, otros el Boxeador, otros El Cojo, que fueron los que accedieron, con esa violencia terrible, dejaron todo perfectamente preparado, pero se olvidaron de la revista rasgada y la muñeca con piernas rotas que hizo que un inspector de toda la vida dijera ‘aquí hay que seguir investigando”, explica Iker.
La advertencia a Iker Jiménez cuando pregunta por el crimen de Ibiza: "Mejor no preguntar"
Por las pintadas en esa capelleta, parece ser que hay quien no quiere que ese crimen sin resolver se olvide y algunos apuntan a que el lugar está maldito. Curiosamente, el día que se cumplían 25 años del crimen de esta familia, aparecieron estas pintadas que simulaban unas manos de sangre en la capelleta. Llama también la atención que, poco después de hallarse los cuerpos, el inspector Turrión fue asesinado con dos disparos. Cuando Iker pregunta por la zona, sus amigos le dicen que es mejor no preguntar.

