Viajes

Cuando viajar es volver a empezar: la historia de Marta que recuperó su pasión de juventud y viaja por todo el mundo

Marta decidió utilizar el dinero que tenía ahorrado para viajar. NOTICIAS CUATRO
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Marta decidió que era el momento de cambiar de rumbo. Había cerrado la empresa que dirigía, sus hijos ya eran mayores, había pasado por un cáncer y acababa de divorciarse. En lugar de esperar a la jubilación, recuperó una pasión de juventud: viajar en moto. Desde entonces ha recorrido más de 50.000 kilómetros en solitario y, a sus 62 años, continúa viajando.

"Habían sido unos años como de no puedo más", recuerda Marta al hablar de aquella etapa de su vida. La crisis económica de 2008 había obligado al cierre de la Escuela Superior de Publicidad que dirigía. Años después llegaron el cáncer, un divorcio y además se encontró con que sus hijos ya eran mayores. Era el momento de replantearse todo.

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Cuando quienes la rodeaban le preguntaban qué haría a partir de entonces, nos confiesa que su primera respuesta parecía la más lógica: montar otra empresa. Pero por dentro sabía que no podía seguir por el mismo camino: “Mi mentalidad era: voy a montar otra empresa. Pero yo decía: si estoy destruida”.

Fue entonces cuando apareció una idea que llevaba tiempo rondándole la cabeza. Volver a la moto. Recuperar aquella afición que había marcado su juventud.

Ahora o nunca

Marta decidió utilizar el dinero que tenía ahorrado de otra manera. En lugar de administrarlo pensando únicamente en llegar a la jubilación, apostó por vivir una experiencia que llevaba años deseando: hacer un gran viaje en moto. Pero no quiso contárselo a nadie al principio. "No dije nada a nadie porque no quería que me quitaran la idea", explica. Sabía que, si compartía sus planes demasiado pronto, llegarían las preguntas y las presiones para que abandonara su idea. Así que preparó el viaje en silencio. Cuando todo estuvo organizado y en marcha, lo comunicó.

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La aventura la llevó a recorrer en moto más de 50.000 kilómetros por distintos países. Atravesó América y Asia y pasó por lugares como Irán, Pakistán e India. El viaje también tuvo que enfrentarse a un inesperado obstáculo: la pandemia de covid-19. Pero la interrupción no acabó con el proyecto. Finalmente, su recorrido llegó hasta Nueva York.

La edad no fue un límite

Cuando habla de su vida actual, Marta no oculta que el paso de los años trae consigo algunas dificultades. Tiene artrosis, colesterol alto y una calcificación en el hombro. Pero su manera de afrontar esas limitaciones es muy distinta después de haber superado un cáncer: “Yo he tenido un cáncer y también sé lo que es estar muy malo. Entonces todo lo demás son cositas”.

Para ella, aprender a convivir con esas pequeñas "goteras" forma parte de seguir adelante. En cualquier caso, Marta decidió escuchar una voz que durante años había quedado en segundo plano: la suya.

"Cuando tu corazón te está diciendo: haz algo, lo que sea, incluso a lo que te vas a dedicar en la vida, que rompe con las expectativas de la familia o de lo que sea, creo que nos falta escuchar un poquitín más a nosotros mismos”, termina Marta.