La ola de calor propia de agosto dará un respiro a partir del martes

Lo que ha vivido el norte ha sido histórico: una ola de calor en mayo.
El mapa del calor en Europa: anomalías de hasta 15º en pleno mes de mayo
Lo que ha vivido el norte ha sido histórico: una ola de calor en mayo. Eso en el norte, pero en el resto del país este fin de semana llega el pico de calor. Por ejemplo en Oviedo han tenido temperaturas de entre 30 y casi 35 grados cuando la media en esta época del año es de 18,2º. O en Santander, con temperaturas de entre 26 y 37 grados cuando la media es de 20,8º. Tampoco se ha escapado de esta ola Bilbao que ha tenido dias de 28 hasta los 36 grados cuando la media normal es de 19,1 grados. Son registros incluso anómalos para el verano, informa Gabriel Valcárcel.

Pero el pico de calor llega ahora, este fin de semana, al resto del país. De hecho, las temperaturas para este sábado rozarán los 40º. No se libra nadie salvo el Cantábrico que se libra ya del calor extremo y bajan un poco en la costa de Valencia

Para el domingo se esperan más de 33 grados. Esto se debe a que tenemos la temperatura del mar muy elevada con un efecto sopa -5 o 6 grados más en el Cantábrico y 4 y 5 más en el caso del Mediterráneo- mientras vivimos noches tropicales.
En un mensaje publicado a través de su cuenta oficial de X, la Aemet señala que las aguas del entorno de Baleares se sitúan hoy entre los 22 y 24 ºC, mientras que en el golfo de Vizcaya y el Cantábrico oriental oscilan entre los 20 y 22. "En el caso del Mediterráneo, hablamos de valores que llegan a estar 4 grados por encima de lo normal para esta época del año y en el golfo de Vizcaya incluso más, entre 5 y 6 grados", explica a EFE el portavoz de Aemet, Rubén del Campo.
El meteorólogo atribuye estos valores "más propios del verano" a dos factores: las elevadas temperaturas atmosféricas y la estabilidad atmosférica de los últimos días, que ha reducido la presencia de viento favoreciendo el calentamiento de las aguas superficiales. De acuerdo con los pronósticos actuales, estas anomalías térmicas persistirán al menos hasta la próxima semana, cuando en estas zonas todavía podrían mantenerse valores entre 4 y 5 grados superiores a lo habitual.
Del Campo apunta, no obstante, que a partir de mediados de la próxima semana podría producirse un descenso moderado de las temperaturas del agua debido a una situación atmosférica "más suave" y con más viento, aunque seguirán por encima de los valores normales. La Aemet subraya además que el calentamiento del agua del mar en las costas españolas responde a una tendencia sostenida en los últimos años, paralelo al aumento de las temperaturas atmosféricas. "El año pasado ya tuvimos el segundo año con las temperaturas del agua del mar en las zonas circundantes a España más elevadas desde que hay registros, desde al menos 1940", advierte Del Campo.
Este episodio coincide con un periodo de calor intenso en buena parte de España, en plena canícula, el tramo estadísticamente más cálido del verano.
La Aemet apunta a un trimestre de verano "con temperaturas por encima de lo normal"
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha apuntado este jueves en su predicción trimestral para los meses de verano a un junio, julio y agosto "con temperaturas por encima de lo normal" en todo el país, de manera más acusada en el norte y en el este peninsular y, sobre todo, en las islas Baleares.
Francisco Javier Rodríguez Marcos, jefe de departamento de Producción Meteorológica de la Aemet, ha dado pinceladas de cuál será la predicción meteorológica para las próximas semanas y meses estivales, que estarán marcados por el calor.
El experto ha empezado haciendo un balance del mes actual, mayo, cuyas dos primeras decenas han registrado, según datos de la agencia, "temperaturas más frescas de lo habitual". En cambio, a partir del día 18-20 empezaron a subir progresivamente "y lo que resta de mes, ha sido extraordinariamente cálido". En cuanto a precipitación, se han detectado en el centro y norte peninsular bastantes tormentas y chubascos, y "ha llovido más de lo que es normal para el mes de mayo" mientras que en zonas de la mitad sur y sobre todo el tercio sur y las zonas de los dos archipiélagos, ha llovido menos de lo normal, como ha subrayado Rodríguez Marco. "Por el peso de los 20 primeros días, ha sido un mayo bastante benigno en lo relacionado con los incendios", ha considerado.
Ha alertado asimismo de que las actuales "temperaturas veraniegas con entre 5 o 10 grados por encima de lo normal van a seguir", si bien mañana viernes se espera un descenso en el Cantábrico, en comunidades como el norte de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y el norte de Navarra. Para este fin de semana, el organismo prevé que el tiempo "se desestabilizará un poco y habrá algunos chubascos y tormentas en zonas montañosas del este peninsular".
Trimestre estival con más calor de lo normal
Basándose en los últimos datos que maneja la Aemet, el experto ha comentado que "parece que va a haber un descenso térmico bastante probable a partir del martes que viene en toda la península, que será progresivo; pero como partimos de valores muy altos, sale una anomalía cálida para la semana que viene", que será un "poquito menos intensa" que la de esta semana.
Durante la segunda semana del próximo mes -del 8 al 14 de junio-, "seguirá manteniéndose esa anomalía cálida, más marcada en el interior peninsular, pero aún un poquito menos que la primera de junio" y algo similar ocurrirá para la tercera semana de junio.
No se esperan, por otro lado, "grandes precipitaciones, excepto las asociadas a frentes que rozarán el norte peninsular y que no serán muy abundantes" para la próxima semana y ha apuntado a algunas tormentas y chubascos en la segunda, mientras que "el nivel de confianza en la predicción es menor" para la tercera semana de mes.
También ha adelantado con respecto al promedio para el trimestre del verano -junio, julio y agosto- que "lo más probable es que haya temperaturas por encima de lo normal" en todo el país y de forma más acusada en el norte y en el este peninsular, y sobre todo en las Baleares. "De forma menos clara, en el centro y suroeste peninsular y menos clara en las Canarias", aunque "aún así, se espera temperatura cálida en todo el país", ha precisado.
Esto no quiere decir, según ha advertido, que no puedan darse algunos "periodos de varios días o incluso más de una semana con alivios térmicos".
En un repaso al clima de los últimos meses, este experto ha recordado que el invierno -diciembre, enero y febrero- resultó este año muy cálido en la España peninsular y Baleares, siendo "el noveno más cálido de la serie histórica de 1961 y un invierno muy húmedo, el octavo más lluvioso desde 1961 y el tercero más lluvioso del actual siglo".
El experto ha resaltado que en marzo la temperatura "resultó normal, pero con mucha diferencia entre la parte oeste peninsular, donde resultó cálido, en contraste con la parte este y Baleares y Canarias. De abril ha dicho que ese mes destacó sobre todo porque "fue extremadamente cálido, el más cálido de toda la serie". En cuanto a precipitación, fue muy seco, excepto en Canarias.
¿Por qué hace tanto calor en mayo? La potente dorsal que dispara temperaturas en España
España vive estos días un episodio de calor extraordinario con temperaturas más propias de "plena canícula veraniega" que de la primavera, ha señalado Rubén Del Campo, portavoz de Aemet, quien ha explicado que detrás de esta situación está una "potente dorsal" sobre Europa occidental, un fenómeno atmosférico que favorece la estabilidad y dispara los termómetros.
Las dorsales son zonas de altas presiones tanto en superficie como en niveles medios y altos de la troposfera y su principal efecto es estabilizar la atmósfera: "Apenas hay viento, la ventilación es escasa y prácticamente no se generan corrientes verticales de aire", ha precisado el portavoz.
Además, ha continuado Del Campo, a estas alturas del año el Sol ya alcanza una posición muy elevada al mediodía, por lo que la superficie terrestre recibe una gran cantidad de radiación solar. Ese calor que absorbe el suelo se transmite después a la atmósfera y, bajo una dorsal tan potente, queda retenido, impidiendo que las temperaturas bajen con facilidad.
Como consecuencia, "los valores máximos se mantienen muy altos e incluso aumentan ligeramente de un día para otro" con valores de lo "más cálido del verano, la canícula", ha subrayado.
A este proceso se suma otro fenómeno clave, "la subsidencia": se trata del descenso de aire desde capas altas de la atmósfera hacia niveles más bajos. Durante ese descenso, el aire se comprime y se calienta, lo que añade un calentamiento extra y contribuye a reforzar las temperaturas extremas. En el episodio actual, esta subsidencia está siendo muy "intensa". Además, Del Campo ha recordado que el cambio climático está favoreciendo episodios de calor cada vez más frecuentes e intensos fuera del verano meteorológico: "Tanto este episodio como el patrón atmosférico que lo provoca encajan en esa tendencia observada en los últimos años".

