Teruel lidera el ranking nacional de ciudades saludables, mientras que las grandes ciudades ocupan los últimos puestos del ranking
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En España, hablar de salud también es calidad del aire, espacios verdes, infraestructuras para el deporte, rutas saludables y acceso a alimentos nutritivos. Cuando estos factores se traducen en ciudades concretas, se puede ofrecer una foto bastante reveladora sobre qué lugares con los que ofrecen estilos de vida más favorables para la salud.
Un informe elaborado por el servicio médico digital ZAVA, analiza múltiples indicadores de salud urbana como son la contaminación atmosférica, la disponibilidad de parques, gimnasios, rutas para caminar, zonas acuáticas y comercios saludables frente a los no saludables. A partir de todos estos datos, se elabora un ranking que no solo mide la salud en términos de estadísticas médicas, sino también el entorno que favorece hábitos de vida activos y sostenible.
El resultado puede desafiar la intuición de muchos, ya que se puede pensar en grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, pero se trata de un entorno urbano más pequeño, con aire limpio, abundancia de espacios verdes y un estilo de vida activo.
Teruel, la ciudad más saludable de España
En el primer puesto del ranking aparece Teruel, con una puntuación global de 9,05 sobre 10. Una valoración sobresaliente que refleja condiciones urbanas muy propicias para una vida saludable. Según este estudio, la ciudad aragonesa destaca por varios factores: la gran cantidad de parques (475 por cada 10.000 habitantes), espacios acuáticos (825,27 por cada 10.000) y una calidad del aire excepcionalmente baja en contaminantes.
Estas cifras no son anecdóticas: la presencia de zonas verdes y agua no solo invita a la actividad física regular, sino que también se asocia con una mejor salud mental, menor estrés y una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares y respiratorias, según diferentes estudios sobre bienestar urbano. El aire limpio reduce la carga de partículas finas que pueden incrementar el riesgo de dolencias como asma o bronquitis crónica, mientras que el acceso a parques y áreas para el ejercicio contribuye a estilos de vida más activos.
Teruel, con sus calles tranquilas, entorno natural accesible a pie o en bicicleta y menor densidad de población, ofrece un modelo de ciudad en el que la salud urbana está integrada en el paisaje cotidiano.
Pollença, Orihuela y Lugo: equilibrio entre naturaleza y actividad
Muy cerca del podio de las ciudades más saludables se sitúan Pollença en Mallorca, Orihuela en Alicante y Lugo, con puntuaciones que rondan los 8,9 sobre 10. Pollença, en la costa norte de Mallorca, impresiona por su combinación de aire limpio, 1.548 espacios acuáticos por cada 10.000 habitantes y un equilibrio saludable entre establecimientos de comida sana y no saludable.
La elevada presencia de zonas para nadar no solo favorece la práctica deportiva, sino que se vincula con beneficios generales para la salud musculoesquelética y cardiovascular, actividades que integran al ciudadano en su entorno natural. En el tercer puesto, empatan Lugo y Orihuela con 8,89. Por su parte, Lugo destaca por una alta disponibilidad de parques y gimnasios, junto con un aire de gran calidad, posiblemente uno de los más limpios de las ciudades del norte del país, que lo convierten en un lugar muy atractivo para el bienestar diario.
Por otro lado, el punto fuerte de Orihuela es su oferta de espacios acuáticos, 2.132 espacios para nadar por cada 10.000 habitantes, una cifra que la convierte en la ciudad con mayor disponibilidad de zonas acuáticas del país. A pesar de que la ciudad alicantina tiene menos rutas para caminar y parques que otras ciudades, su entorno mediterráneo y clima templado hace que se incentiven muchas actividades al aire libre durante gran parte del año.
Estas localidades reflejan cómo no siempre las grandes capitales son las mejores para un estilo de vida saludable. En muchas ocasiones, las ciudades medianas o pequeñas, con menor presión urbanística y una planificación pensada para el peatón, resultan más favorables para la salud.
Las grandes urbes rezagadas
Según el mismo informe, las grandes ciudades españolas quedan rezagadas en el ranking nacional, aunque algunas todavía obtienen puntuaciones dignas. Por ejemplo, Málaga está en el puesto 88 con 7,36 puntos, gracias a una abundancia de zonas verdes y espacios acuáticos. Sin embargo, Barcelona y Madrid se sitúan bastante más abajo con 6,74 y 6,61 respectivamente. Ambas han sido penalizadas por una escasez relativa de rutas para caminar y niveles de contaminación más altos que en ciudades más pequeñas.
Este dato coincide con otros análisis sobre calidad de vida urbana: aunque las grandes ciudades ofrecen ventajas como una excelente atención sanitaria y oportunidades laborales, también enfrentan retos asociados a la densidad, la contaminación y la movilidad. El equilibrio entre oportunidades urbanas y salud ambiental es todo un desafío de primer orden.
Es muy interesante observar que estudios diferentes han situado a Valencia como una de las ciudades más saludables del mundo por factores como esperanza de vida alta, bajo nivel de obesidad, buena sanidad y vida mediterránea, aunque es cierto que esos rankings utilizan criterios diferentes y globales, no estrictamente de infraestructuras verdes locales.


