Luis Piedrahita: “Mi humor es tan fino y blanco que casi se puede esnifar”

Luis Piedrahita: “Mi humor es tan fino y blanco que casi se puede esnifar”
Una imagen de Luis Piedrahita en su entrevista con Manso. Realización: Gabriel Pérez Iglesias
  • El humorista e ilusionista regresa al Teatro La Latina con ‘Apocalípticamente correcto’, su show más ambicioso.

  • Piedrahita disecciona con humor el absurdo cotidiano, que gravita entre la esperanza y el miedo.

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El reconocido humorista e ilusionista Luis Piedrahita regresa al escenario del Teatro La Latina con su última creación, ‘Apocalípticamente correcto’, un monólogo ingenioso que explora la eterna lucha entre la libertad y el destino. En esta segunda temporada, el artista gallego invita al público a reflexionar sobre si realmente somos dueños de nuestras decisiones o si todo está ya escrito, ya sea en las estrellas por el horóscopo o en los mapas de carreteras por las autocaravanas.

Con la "furia destructiva de un cachorro", Piedrahita aborda en escena temas tan variopintos y aparentemente mundanos como las anguilas eléctricas, el vello púbico, la lluvia, la libertad de expresión y la proliferación de leches vegetales -sentenciando que ya basta de "ordeñar cosas que no tienen pezones"-. “Mi humor es tan fino y blanco que casi se puede esnifar”, bromea en una entrevista con Noticias Cuatro.

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A diferencia de otros espectáculos de ‘stand-up comedy’ convencional, ‘Apocalípticamente correcto’ destaca por una cuidada puesta en escena visual. La obra integra diseños y dibujos del artista Riki Blanco, animaciones de Mateu Marcet y una atmósfera musical especial creada por Alejandro Dolina. Además, fiel a sus raíces de ilusionista, Piedrahita incluye pinceladas de magia, culminando con un gran truco final diseñado para que los espectadores lo recuerden para siempre.

Este show llega en un momento de madurez artística para Piedrahita, quien celebra 25 años de trayectoria desde sus inicios como guionista en los albores de El Club de la Comedia. Tras dos años de preparación -uno de reflexión y otro de escritura—, el comediante ofrece una propuesta que su propia madre define como su monólogo más divertido hasta la fecha.