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El petróleo y la influencia china, claves en la operación militar y en la captura de Maduro por Estados Unidos en Venezuela

El petróleo y la influencia china, claves en la estrategia de Estados Unidos contra el chavismo
Las claves en la operación militar y en la captura de Maduro por Estados Unidos en Venezuela. NOTICIAS CUATRO
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La operación de Estados Unidos en la que se ha capturado a Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, está marcada por diversos intereses internacionales, siendo el petróleo el más evidente. Así lo ha reconocido públicamente el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una comparecencia reciente, en la que volvió a insistir en la importancia de los recursos energéticos venezolanos.

Trump considera que el petróleo de Venezuela pertenece a Estados Unidos y sostiene que fue “robado”. Su objetivo, según ha explicado, es que las multinacionales estadounidenses participen en la reconstrucción de la industria petrolera del país, actualmente en una situación de grave deterioro, y que esta vuelva a generar beneficios económicos.

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Las mayores reservas de crudo del mundo

Venezuela cuenta con las mayores reservas de crudo del mundo, con aproximadamente un 17 % del total global, lo que equivale a unos 303.000 millones de barriles. Estas cifras sitúan al país por delante de Arabia Saudí, principal productor de la OPEP.

Sin embargo, el contraste es notable, ya que sus exportaciones apenas representan el 1 % de la producción mundial. Se trata, además, de un petróleo pesado y difícil de extraer, lo que complica aún más su explotación en un sector prácticamente arruinado.

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La influencia de China en Venezuela

Más allá del petróleo, Venezuela dispone de importantes reservas de gas, oro y otros minerales estratégicos, que también despiertan el interés de Estados Unidos.

No obstante, existe otro factor clave en esta situación: China. Trump ha dejado claro que uno de sus principales objetivos es frenar la creciente influencia geopolítica de Pekín en América Latina.

En las últimas décadas, las relaciones comerciales entre China y Sudamérica han aumentado de forma significativa, mientras que los intercambios con Estados Unidos han disminuido. Estas dos tendencias opuestas reflejan un cambio en el equilibrio de poder en la región que Washington quiere revertir.

Según expertos, la estrategia de Trump pasa por reconfigurar el control económico, las inversiones y la seguridad en todo el continente americano, desde Groenlandia hasta la Patagonia. Se trata, en definitiva, de una lucha por las esferas de influencia, en la que Estados Unidos busca que China reduzca su presencia en América y concentre su poder en Asia.