Una interventora de Renfe denuncia la situación que sufren los trabajadores a diario: "No podemos depender de la suerte"

Una interventora de Renfe denuncia la situación que sufren los trabajadores a diario: “No podemos depender de la suerte”
El testimonio de una trabajadora de Renfe. cuatro.com
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'Horizonte' recoge en exclusiva el testimonio de una interventora de Renfe en el que denuncia la situación de riesgo diario que, según asegura, afrontan los trabajadores de dicha empresa durante su jornada laboral. "No podemos callar más", ha sentenciado la trabajadora en el vídeo donde desvela las dificultades que viven.

A raíz de los trágicos accidentes en Adamuz y el más reciente en Urda, la interventora ha decidido dar un paso al frente y desvelar el hartazgo que sienten: "Soy ferroviaria interventora desde hace nueve años y estamos cansados de callar y que la sociedad no sepa lo que hay en realidad".

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La denuncia de una ferroviaria de Renfe: "Trabajamos con incertidumbre, presión y preocupación"

En este mensaje, la ferroviaria interventora revela un incidente ocurrido hace unos días, similar al accidente en Urda, aunque, por suerte, sin consecuencias: "Hace unos días nos pasó algo similar, en un tramo previo a una estación concreta que teníamos que parar y que por una confusión del puesto de mando continuamos de largo".

La interventora cuenta que llegaron a perder la comunicación con Atocha y que tuvieron que retroceder para volver a la vía que les correspondía: "Tuvimos la suerte de que no pasara un tren en ese momento y que hubiera otra desgracia". Harta, denuncia los fallos en las comunicaciones son diarios:

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"No podemos depender de suerte. Esas pérdidas de comunicación con Atocha y esas dificultades para contactar con el puesto de mando son ya una rutina casi diaria. Son situaciones demasiado habituales. A veces un tren se queda detenido en la vía, sin comunicación y esperando instrucciones sin saber cuánto van a tardar en responder".

Asimismo, la trabajadora de Renfe asegura que hay muy poco personal y que, pese a sus peticiones, nunca les contestan: "Hay situaciones registradas que siguen sin recibir una llamada clara. La falta de personal y formación es un peligro más. También el miedo a hablar, porque termina teniendo consecuencias para tu puesto de trabajo".

"Trabajamos con incertidumbre, presión y preocupación por lo que podemos encontrarnos día a día", explica la ferroviaria, quien asegura que por este mismo motivo ha decidido acudir a la opinión pública, para que se conozca su realidad.