El Brexit, un fracaso para la economía británica: menos productividad, PIB e inversiones y más inmigración no europea
Una década después, las cifras indican que el Brexit ha sido negativo para el crecimiento económico del Reino Unido.
Los diez años de divorcio entre Reino Unido y la Unión Europea han lastrado la economía británica entre un 6 y un 8%
Una década después, las cifras indican que el Brexit ha sido negativo para el crecimiento económico del Reino Unido. Se estima que al avance del PIB le ha restado entre un 2,5% y un 8%, mucha variación según los cálculos. El del 8% está realizado conjuntamente por varios organismos comparando la evolución de Reino Unido con sus competidores. La renta per cápita desde 2016 en Reino Unido está por debajo de la de Italia, Francia o España.
El Brexit no introdujo aranceles con la UE, sí un aumento la burocracia, los controles y los retrasos en aduanas que se traducen en sobrecostes y en un descenso de la productividad y esto ha afectado sobre todo a las pequeñas y medianas empresas británicas. Especialmente en las exportaciones de bienes, porque las de servicios sí se han comportado mejor en este tiempo.
En cuanto a la inversión se estima que hubiera sido entre un 12 y 18% mayor si no se hubiera producido la salida de la UE. Estuvo seis años practicamente estancada y todo por la incertidumbre sobre las condiciones comerciales que dejaría el Brexit. Eso sí, la City de Londres ha resistido y sigue siendo el principal centro financiero del contienente.
El Brexit no ha logrado la desregulación que iba a impulsar la economía, tampoco los acuerdos comerciales con otros socios y tampoco ha logrado el otro objetivo que emocionalmente lo impulsó: el de limitar la inigración. El brexit lo que hizo fue cerrar la puerta a los trabajadores comunitarios, pero abrirlos masivamente a ciudadanos de India, Nigeria o Pakistán llegando a marcar en 2023 el millón de inmigrantes de fuera de la UE.
