Pedro Sánchez elige como aliado a China apelando a reducir un déficit comercial que no para de crecer

Pedro Sánchez elige como aliado a China, país al que viaja por cuarta vez
Pedro Sánchez pide a China que se abra para que Europa no se cierre.
Pedro Sánchez viaja a China por cuarta vez. En su primer discurso lanza dos mensajes muy claros a Pekin. Uno económico y otro, para pedirle un papel más activo en los conflictos internacionales. Desde que ha puesto un pie en China, acompañado de Begoña Gómez, todos los esfuerzos del presidente han sido para reforzar las relaciones. En la Universidad deTsinghua, una de las más importantes del país, ha pedido al gigante asiático que se implique más. "Sé que China es plenamente consciente y puede hacer más". El presidente, ejerciendo de embajador europeo, ha lanzado un claro mensaje económico , que "China se abra para que Europa no se cierre".
Sánchez ha tenido una charla con los universitarios antes de recibir en la Academia de Ciencias el título de profesor honorario. Sánchez ha visitado a la empresa tecnológica Xiaomi con el objetivo de atraer nuevas inversiones con Begoña Gómez siempre a su lado. Este martes, reunión con Xi Jinping, en lo que será el plato fuerte del viaje.
El objetivo económico de este viaje pasa por tratar de equilibrar unas relaciones comerciales que actualmente son muy desfavorables para España. Con un déficit que no hace más que crecer, la diferencia entre lo que compramos y vendemos a Pekines cada vez mayor. De hecho, aumentó un 12% el año pasado. Nuestras ventas suponen el 16% de lo que compramos en 2025 y este porcentaje ha sido el más bajo de los últimos 15 años. China es uno de nuestros principales proveedores, pero como cliente no está ni en los diez primeros.
España compra a China bienes de equipo, sobretodo los de oficina; textiles y productos químicos y se mantienen aunque a la baja, la electrónica de consumo y los juguetes. La gran subida se está produciendo en automoviles y motos.
Lo que les vendemos, fundamentalmente, son minerales y productos químicos. Y muy importante, el peso de los productos cárnicos y ya en menor medida maquinaria y bienes de equipo. Los últimos datos, ya de enero de este año, señalan que ese deficit comercial sigue amplíandose.
Si miramos las inversiones acumuladas a lo largo del tiempo, China ha invertido más en España que al revés, casi el doble. De hecho, es el segundo mayor inversor asiático en nuestro país por detrás de Japón. Si miramos año a año, los flujos de inversión no hay un patrón claro, pero el año pasado la diferencia fue enorme: 643 millones de china invertidos aquí y apenas 4 de los españoles allí. Esas inversiones se concentran sobre todo en industrias extractivas y energía, y en los últimos años destacan las realizadas en el sector automovilistco y en tecnología y transición verde.

