La guerra de Irán provoca el uso de las reservas estratégicas de petróleo: qué son y cuántas veces se tomó esta medida

La guerra ya ha costado a los contribuyentes europeos 3.000 millones de euros
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La guerra de Ucrania provocó la última liberación de reservas estratégicas de petróleo. La última, hasta ahora porque la Agencia Internacional de la Energía de la que forman parte 32 países ya ha acordado por unanimidad poner en el mercado 400 millones de barriles, una tercera parte de las reservas públicas de los países que integran la agencia, en lo que es ya la mayor liberación energética de la historia.
El objetivo, obviamente, es abordar las perturbaciones en los mercados petroleros derivadas de la guerra en Oriente Próximo y el cierre del estrecho de Ormuz. El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, considera que los desafíos a los que se enfrenta el mercado petrolero "son de una escala sin precedentes". Birol ha subrayado que lo más importante para restablecer la estabilidad de los flujos de petróleo y gas "es la reanudación del tránsito a través del estrecho de Ormuz".
En su intervención, Birol ha subrayado que el conflicto en Oriente Próximo "está teniendo un impacto significativo en los mercados mundiales de petróleo y gas", lo que conlleva importantes implicaciones para la seguridad energética, la asequibilidad de la energía y la economía global.
En el caso del petróleo, ha recordado que el estrecho de Ormuz es la ruta de comercialización para alrededor de 15 millones de barriles diarios del suministro mundial de crudo y de otros 5 millones de barriles diarios de productos derivados del petróleo, lo que representa alrededor del 25% del comercio mundial de petróleo por vía marítima.
Tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán el pasado 28 de febrero y la respuesta del país persa, bloqueando de facto el paso de Ormuz, los flujos de petróleo, gas y otras materias primas a través del estrecho "prácticamente se han detenido", ha apuntado el director de la AIE, advirtiendo de que, sin suficientes rutas de comercialización y sin más almacenamiento disponible, los productores de petróleo de Oriente Próximo han comenzado a reducir la producción.
Los miembros de la AIE mantienen actualmente unos 1.200 millones de barriles de reservas de emergencia, además de otros 600 millones de barriles en inventarios de la industria que se mantienen por obligación gubernamental.
Esta liberación coordinada de reservas es la sexta en la historia de la AIE desde su fundación en noviembre de 1974, tras la crisis del petróleo desatada durante la guerra del Yom Kippur. Anteriormente, la AIE había recurrido a la liberación de las reservas estratégicas de petróleo de los países miembros en respuesta a la Guerra del Golfo de 1991, los huracanes 'Katrina' y 'Rita' en 2005, la crisis de Libia de 2011 y dos veces tras la invasión de Ucrania en 2022.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, había anunciado que el país liberará a partir del próximo 16 de marzo, por iniciativa propia, parte de sus reservas estratégicas de petróleo.
El pasado viernes este organismo decia que no era el momento de dar este paso, pero ayer ya hablaba de un empeoramiento de la situación y de que los riesgos estaban creciendo con Ormuz cerrado y con una reducción "considerable" de la producción de petróleo. Con estas reservas de emergencia se quiere enviar un mensaje de tranquilidad ante una posible crisis de suministro que sirva para calmar los precios, que el lunes tocaron máximos en años.
Mientras tanto, el petróleo cotiza casi plano, un poquito al alza en el entorno de los 90 dólares barril, misma tendencia en el gas y las bolsas europeas sin un signo claro. Lo que sigue subiendo es la factura energética del conflict Von Der Leyen ha dicho hoy que la guerra ya ha costado a los contribuyentes europeos 3.000 millones de euros adicionales en importaciones de combustibles.

