La guerra del agua convierten a las desalinizadoras en objetivo militar: "El 70% del agua que consumen en el Golfo provienen del mar"

La guerra del agua convierten a las desalinizadoras en objetivo militar: "El 70% del agua que tiene es salada"
La guerra del agua convierten a las desalinizadoras en objetivo militar. Imagen: Noelia Sarria
  • En la costa del Golfo Pérsico funcionan unas 450 plantas desalinizadoras

  • Los países del Golfo producen cerca del 40% del agua desalinizada del mundo

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La guerra de Irán no gira sólo entorno al petróleo. el agua también es oro líquido cuando hablamos de una zona del mundo donde escasea especialmente. El Golfo Pérsico se ha converitdo en una zona de combate justo donde se encuentran plantas de desalinización que abastecen a diario una región tan árida, castigada por la sequía y los efectos del cambio climático. Las plantas desalinizadoras se han convertido en objetivo de guerra, informa T. Domínguez.

En la costa del Golfo Pérsico funcionan unas 450 plantas desalinizadoras, que sostienen el suministro para una población regional cercana a los 100 millones de habitantes y permiten el desarrollo urbano de ciudades como Dubái o Riad. En Kuwait por ejemplo, el 90% del agua que usan proviene de ellas, en Omán el 86%, Y en Arabia Saudita, entre otros, el 70%.

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Desalinizadoras en el Golfo

Tanto Irán como los países árabes del Golfo dependen de estos sistemas para suministrar gran parte del agua potable que usan millones de ciudadanos a diario. Según una publicación del Centro Árabe de Washington DC, los estados del Consejo de Cooperación del Golfo (formado por todos los gobiernos de la región excepto Irán e Irak), producen el 40% del total de agua desalinizada del mundo.

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Los expertos alertan de que la producción de agua potable sigue estando en riesgo en medio del conflicto actual, ya que un ataque a otras infraestructuras como la red eléctrica, puede interrumpir esta producción diaria tan vital para la región. Se han atacado plantas en Dubai, Emiratos y Kuwait. Más del 90% del agua desalinizada del golfo proviene de 56 plantas porque son infraestructuras críticas, donde no hay agua dulce.

Naciones Unidas está especialmente preocupada por estos ataques y su impacto en el abastecimiento de agua a la población que depende de poder convertir agua marina en agua potable.

"Con el petróleo consiguen divisas, pero el agua es de consumo interno"

David Lázaro, director técnico de PH Tecnology lleva años exportando tecnología desaladora a los países del Golfo. "Es una zona con un déficit hídrico muy grande. El 70% del agua que consumen provienen del agua del mar. La transforman en agua consumible".

Irán atacó el 2 de marzo el puerto de Jebel Ali, en Dubái, y los impactos cayeron a unos 19 kilómetros de una de las plantas desalinizadoras más grandes del mundo, que produce gran parte del agua potable de la ciudad. “Todo el mundo piensa en Arabia Saudí y sus vecinos como petroestados. Pero yo los llamo reinos de agua salada. Son superpotencias hídricas artificiales".

Lázaro sabe bien que el problema no es nuevo. La crisis del agua ha estado siempre detrás de los conflictos en Oriente Medio. "Con el petróleo consiguen divisas, pero el agua es de consumo interno, deben dar de beber a su población".

Si hablamos de Irán, con sus embalses secos y sus acuíferos agotados, cada vez depende más de la desalinización. El crecimiento de las ciudades y el cambio climático han reducido sus reservas de agua subterránea todavía más. Su escasez de agua es tan acuciante que hace años que se plantean trasladar Teherán a la costa.