El impacto de la guerra con Irán en el precio de la gasolina, la factura de la luz y la inflación: "Hay preocupación, no hay más que ver las bolsas"

El impacto de la guerra de Irán en nuestro bolsillo: gasolineras, factura de la luz e inflación
El impacto económico de la guerra contra Irán: suben el gas y el petróleo
¿Cómo va a afectar a nuestro bolsilla la guerra en Irán? El cierre del Estrecho de Ormuz está encareciendo el precio del petróleo y eso ya se nota en gasolineras, como infoma Estíbaliz Galdós.
Cerca de los surtidores, los números no hacen más que subir y ya hay colas en las gasolineras cerca de la frontera con Francia, donde los precios son más caros que en España. Los precios han subido aquí 11 céntimos en dos días. Los más precavidos llenan los depósitos ante la sensación de que la subida de precios va a ir a más y aprovechan las guerras de precios que ya han empezado. Las petroleras españolas, pese a todo, llaman a la calma. No hay riesgo de desabastecimiento. Hablan de una garantía total del suministro.
El gas duplica su precio en dos días
El efecto del conflicto en Irán sobre el mercado energético no se limita al petróleo. El gas sigue disparado y ha duplicado su precio en apenas dos días.
El cierre de Ormuz y la decisión de Qatar de parar la producción, siendo la responsable de una quinta parte del gas natural licuado mundial, han provocado el subidón de los precios de vértigo. Un 40% más ayer y y un 35% hoy. Ha llegado a tocar los 62 euros megavatio hora. El viernes cerró a 31. Es cierto que es el nivel más alto de los últimos tiempos, pero nada que ver con el encarecimiento del gas que se produjo tras la invasión de Ucrania. El megavatio llegó entonces a superar los 300 euros y fue uno de los grandes responsables de la crisis de inflación que vivimos entonces.
Lo notaremos en la factura de la luz
Qatar, el pasado año, cubrió solo el 1,7% de la demanda de gas española. Una décima parte en el caso de la Unión Europea. Casi todo el gas catarí va a Asia, pero la reducción del suministro va a incrementar la competencia mundial por esta materia prima elevando el precio. Lo notaremos en la factura de la luz y si se prolonga el conflicto en un aumento generalizado de los costes de producción. La duración de este será clave y por eso responsbles del BCE han dicho que puede provocar un aumento repentino y sustancial de la inflación.
Aquí, en España, Antonio Garamendi, el presidente de los empresarios ya ha puesto voz a esa preocupación. Ha reconocido que el conflicto bélico en Oriente Medio es una "preocupación" para las empresas del país ya que "puede influir" en un proceso inflacionario en el caso concreto del petróleo --no tanto en el del gas porque España depende menos del de esa zona--.
Al respecto, el presidente de la patronal ha insistido en la duración que tenga el conflicto para saber su repercusión en las empresas, y ha afirmado que, "como no podría ser de otra manera", hoy es una "preocupación", apostillando que "no hay más que ver las bolsas". Por otra parte, ante la subida en los precios de los carburantes y de los transportes, ha rechazado que los sindicatos hablen de "especulación" porque es "una triste necesidad" en un sector al que le va a afectar.
El miedo a la inflación no solo es de Garamendi. La posibildiad de que esta aumente está hundiendo el mercado de bonos. Las bolsas parece que empiezana pensar en un conflicto algo más largo de los esperado y están cayendo con más intensidad que ayer. El conflicto y el caos en los vuelos está dejando dos efectos: fuertes caidas de las accioens de las aerolíneas y subidas importantes de los billetes en las rutas alternativas entre Europa y Asia.

