Consumo

¿Puede un vecino renunciar a la calefacción central?

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La calefacción central es un servicio comunitario. Unsplash
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Un principio básico de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) es que un propietario particular no puede decidir por sí solo salirse del sistema de calefacción central ni dejar de pagar por él mientras exista y se haya aprobado por la comunidad. No es posible que un vecino se desconecte unilateralmente y renuncie a pagar los gastos derivados del sistema comunitario mientras éste siga siendo un elemento común del edificio, independientemente de cualesquiera circunstancias personales tenga.

Esto es coherente con el espíritu de la LPH que establece que los servicios comunes, como la calefacción, son responsabilidad de toda la comunidad y su gestión no puede quedar en manos de una sola persona sin el consentimiento del colectivo.

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Sí que puede llegar a darse una situación en la que la comunidad entera acuerde modificar o incluso suprimir el sistema de calefacción central, pero esto exige un acuerdo expreso en Junta de Propietarios aprobado por la mayoría cualificada prevista para servicios comunes. Concretamente, la LPH y la práctica habitual requieren el voto favorable de al menos tres quintas partes de propietarios y cuotas de participación para suprimir o individualizar el servicio.

Este tipo de acuerdo, además, debe detallar si la desvinculación será total o parcial y establecer cómo se repartirán los gastos futuros, tanto de mantenimiento como de posibles reparaciones.

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Individualización como opción intermedia

Una alternativa técnicamente más viable que la eliminación completa del sistema es la individualización de la calefacción, es decir, que cada vivienda tenga contadores o repartidores de costes y válvulas termostáticas para medir y regular su propio consumo dentro del sistema central. Esto no implica renunciar legalmente al sistema en sí, pero sí permite que cada vecino pague según su uso y ajuste la temperatura de su hogar con mayor autonomía.

Este proceso, que muchas comunidades ya están llevando a cabo, está impulsado por normas europeas y estatales que exigen medición individual desde 2023 con el objetivo de fomentar ahorro energético y un reparto más justo de los costes.

Es importante ser conscientes de que incluso si un vecino decide no encender sus radiadores o instalar sistemas de medición individual, esto no le exime de pagar su parte proporcional de los costes fijos del sistema mientras éste siga existiendo como servicio comunitario. Esto quiere decir que si solo un propietario instala un contador propio pero el sistema central continúa vigente, seguirá participando en los gastos de mantenimiento general del sistema además de pagar por su consumo específico.

En España, un vecino no puede renunciar unilateralmente a la calefacción central mientras esta siga siendo un servicio comunitario aprobado en la comunidad de propietarios. La LPH es clara en que los elementos comunes y sus servicios requieren acuerdos comunitarios para ser modificados o suprimidos, y que el uso o no uso individual no implica exoneración de costes generales.

Sin embargo, existen mecanismos intermedios como la individualización del consumo mediante contadores o repartidores y el acuerdo mayoritario de la comunidad para suprimir o adaptar el sistema, que permiten una gestión más personalizada y eficiente según las necesidades de cada vecino y de toda la comunidad.