EEUU ya es el mayor productor de crudo del mundo: ¿por qué quiere el de Venezuela?

¿Por qué EEUU quiere el petróleo de Venezuela?
Donald Trump tendrá que dar garantías jurídicas a las empresas petroleras americanas para que inviertan. Cuatro
  • La producción de crudo en Venezuela se ha desplomado y EEUU quiere extraerlo para sus refinerías.

  • Las empresas petroleras americanas piden seguridad jurídica a Trump y garantías para invertir en Venezuela.

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Hasta 50 millones de barriles de petróleo dice Trump que va a recibir de Venezuela. La gran pregunta es por qué le interesa tanto este petróleo a EEUU cuando ya es el mayor productor de crudo del mundo: ¿por qué quiere más?

La realidad es que Donald Trump quiere concretamente el petróleo venezolano, por sus características. Es un tipo de crudo más pesado y más ácido del que se consigue en las extracciones de Estados Unidos. Ese tipo de petróleo, como el que llega de Canadá o México, es para el que están diseñadas la mayor parte de las refinerías estadounidenses, sobre todo las principales, que están en el Golfo de México y es con el que son más eficientes. En los últimos años la llegada de ese crudo procedente de Venezuela ha sido mínima o directamente nula.

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Una de las razones es que la producción de crudo en Venezuela se ha desplomado. En los años 70 bombeaba tres millones y medio de barriles al día y ahora no llega a uno. Es el resultado de unas infraestructuras sin inversión que se han quedado obsoletas en todos los pasos del proceso, extracción, redes, almacenamiento.

Las empresas petroleras piden seguridad jurídica a Trump y garantías para invertir

Un informe de la propia compañía venezolana de petróleo estimaba hace años que recuperar los máximos de producción costaría 58.000 millones de dólares y los últimos cálculos apuntan a más de 100.000.

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Trump asegura que las petroleras de Estados Unidos están listas para hacerse cargo de reparar esas instalaciones. Sus responsables se van a reunir este viernes con Trump en la Casa Blanca, pero tras los primeros contactos parece que optan por la prudencia.

Quieren garantías de que el Gobierno acompañará esas inversiones, seguridad jurídica sobre el futuro de su actividad en Venezuela, con quién se hacen esos contratos. Porque la inversión, dicen, llevará años y se tardará aun más en sacarle beneficio. Y todo esto, además, cuando el precio del petróleo está muy moderado y sin perspectivas de fuertes subidas.

Tal vez por estas reticencias iniciales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado que su Administración mantendrá el control sobre Venezuela durante un periodo "largo" de tiempo, probablemente mayor a un año, hasta que se avance en una transición democrática, apuntando que las autoridades interinas lideradas por Delcy Rodríguez están dando "todo" lo que Washington "considera necesario".

"Solo el tiempo dirá. Vamos a usar el petróleo y vamos a tomarlo. Estamos bajando los precios del petróleo y vamos a dar dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente", ha asegurado el presidente norteamericano en una extensa entrevista con el diario estadounidense 'The New York Times' sobre la intervención militar que desalojó del poder el pasado 3 de enero al presidente venezolano Nicolás Maduro.

Sobre los siguientes pasos en la transición democrática en Venezuela y los plazos que maneja Washington para unas elecciones en el país, Trump ha evitado fijar un calendario, limitándose a apuntar que "será mucho más largo" que seis meses o un año.

El presidente estadounidense ha centrado sus mensajes en la necesidad de "reconstruir" Venezuela de una forma que sea "muy rentable" para Washington, después de que la Casa Blanca se haya puesto como objetivo prioritario controlar el petróleo venezolano y asegurarse de que estos recursos naturales no van a parar a manos de China o Rusia, aliados estrechos de Caracas hasta ahora.

Washington ha confirmado su intención de tomar el control sobre las exportaciones de crudo venezolano durante un periodo indefinido como parte de un plan para la reconstrucción de la economía del país. En este contexto, Trump apuntó a un plan para hacerse con "entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado", en medio de su iniciativa para cambiar las alianzas en el sector energético mundial.

En todo caso, el propio Trump reconoce en el marco de la entrevista que recomponer la industria petrolera venezolana "llevará tiempo", toda vez Estados Unidos tendrá que realizar inversiones en repuestos, equipos y servicios para lograr su objetivo de estabilizar e impulsar la producción de crudo de Venezuela.

A este respecto, ha señalado que las autoridades interinas, con Delcy Rodríguez, hasta ahora número 'dos' de Maduro y figura clave del chavismo, a la cabeza, están resultando instrumentales para este efecto. "Nos está dando todo lo que consideramos necesario", ha indicado, apuntando a la buena cooperación con los nuevos dirigentes en Caracas tras la caída de Maduro.

Respecto al papel que jugarán las figuras opositoras María Corina Machado, reciente premio Nobel de la Paz, y el candidato presidencial en los últimos comicios, Edmundo González, el dirigente estadounidense no ha ahondado en su decisión de mantener como jefa interina a una figura clave del chavismo y aparcar por el momento a dirigentes de la oposición democrática.

Trump asegurado eso sí que su Administración mantiene contactos "constantes" con Machado y que es el secretario de Estado, Marco Rubio, quien mantiene línea directa con la opositora venezolana, quien permanece fuera del país tras acudir a Oslo para recoger el premio Nobel de la Paz.

Tampoco ha valorado que papel puede jugar González en el futuro de Venezuela. El que fuera candidato opositor de consenso frente a Maduro en las elecciones de julio de 2024 se encuentra en España donde ha defendido su investidura como presidente, después de que el Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) proclamara el triunfo de Maduro sin publicar las actas electorales.