El regreso de Adrián hace estallar la guerra entre los pretendientes de Samira
Jonathan ha impresionado a todo el plató bajando las escaleras derrochando arte por los cuatro costados. Pero a pesar de todos los piropos que ha recibido, el pretendiente era incapaz de sonreír y tenía un motivo muy claro para no hacerlo. No entiende que Samira se haya vuelto a besar con Adrián y haya sido incapaz de ponerle los puntos sobre las íes en su primera cita tras su regreso. Pero lo que más le ha molestado ha sido un comentario de la tronista, en el que ha asegurado que si estuviese con Adrián en la calle y no en el plató, le daría su vida. Muy enfadado, le ha hecho saber su decepción a Samira y no ha querido ni escuchar una explicación por su parte. "No sé qué hago aquí, no sé qué pinto", se ha preguntado Jonathan ante esta situación, intentando no mirar a su tronista para no ablandarse. Samira se ha venido abajo al escuchar las duras palabras de uno de sus favoritos y ha explicado que está intentando recuperar el tiempo perdido con Adrián. Le ha costado mucho actuar pensando en ella y dejarse llevar, y ahora que cree que lo ha conseguido, se arrepiente porque ve que hace daño a sus "pollitos", por los que tiene el corazón dividido.
Tras presenciar el enfadado de Jonathan con su tronista, Adrián tenía muchas ganas de hablar y soltar una información. Según Adrián, sus rivales Jonathan e Israel están compinchados para "liarla, crear audiencia y chupar cámara" porque piensan que la final de Samira está cerca y quieren tener posibilidades de optar al trono. Jonathan tiene claro que Adrián sólo quiere llamar la atención porque le gusta la televisión y al escuchar su acusación, tanto él como Israel han saltado de la silla fuera de sí contra su compañero y han negado en rotundo sus palabras. Por si todavía no eran pocos, Erik ha entrado en escena para apoyar la versión de Adrián y se ha terminado de liar. En medio de la bronca monumental, ha salido a la luz una información que ha terminado de descolocar a Samira: Jonathan tiene el teléfono de Israel y viceversa, y han mantenido alguna conversación. "¿Véis por qué soy fría y desconfiada?", preguntaba la tronista con la voz quebrada, que siente que se están "cachondeando" de ella.
Después de las acusaciones de Adrián, Jonathan está todavía más indignado que cuando entró al plató. El pretendiente no entiende que le acusen de estar engañando a Samira al venir al programa sólo por gustarle la televisión, después de todas las cosas que ha perdido por ser su pretendiente. "Mucha gente sabe que estoy aquí por ella", ha asegurado Jonathan un poco más sereno, añadiendo que “ha perdido muchas cosas por estar aquí”. El pretendiente está dispuesto a escuchar todo tipo de críticas sobre su vestimenta o su nivel de vida como hasta ahora, pero no va a permitir que nadie dude de sus sentimientos hacia Samira. Además, ha asegurado haber escuchado una conversación muy comprometida para Adrián.
