La desaparición de Julen y la caída en el pozo, un suceso difícil de reconstruir

Dos personas vieron caer a Julen al pozo: su padre y la prima de éste. La madre de la testigo asegura que están “destrozados completamente”. En la finca estaban los padres de Julen y otra pareja, también con una niña. Preparaban un almuerzo mientras los menores jugaban en el campo. Cuando Julen cayó, su padre y la otra mujer lo vieron. Estaban a dos metros y medio. Dicen que también escucharon cómo el niño lloraba.
Además, dos objetos que han encontrado los bomberos podrían situar a Julen en el agujero: “un vaso de plástico y una bolsa que no sabemos si son del niño”, ha precisado Bernardo Moltó, portavoz de la Guardia Civil.
Tampoco saben cómo se encontraba el pozo. La familia dice que los niños podrían haber estado jugando con las piedras que tapan el agujero.
Cuando ocurrió todo había una pareja de senderistas a pocos metros. Los padres insisten en que fue un accidente.
Hace un año y nueve meses ya perdieron a otro hijo de tres años, que padecía una cardiopatía congénita.
