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Misterios

La impactante historia de sincronicidad que ha unido a dos colaboradoras de 'Horizonte': "Señales desde el más allá"

La impactante historia de sincronicidad que ha unido a dos colaboradoras de 'Horizonte'. cuatro.com
  • 'Cuarto milenio' ha contado la impresionante historia de sincronicidad de Bea Talegón e Irene Tabera que ha dejado impresionado al mismísimo Iker Jiménez

  • Bea Talegón: "Siento que fui a 'Horizonte' para ayudar a Irene a resolver el misterio de las cartas en la tumba de su padre"

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“Me gustaría contarles una historia que tiene que ver con la trastienda de la televisión, pero que habla de sincronicidad. Un día la compañera Bea Talegón me manda un mensaje que tuve que leer varias veces para comprenderlo bien y que, puede que como a ustedes, me dejó impresionado cuando por fin lo entendí”.

Con estas palabras introducía Iker Jiménez la historia que abre este último programa de ‘Cuarto milenio’ y que muestra que nadie escapa a la sincronicidad.

A Bea Talegón, abogada y analista política de ‘Horizonte’, le llegó un mensaje a través de las redes sociales que le impactó sobremanera. El remitente era un matrimonio, Maite y Andrés, amigos de toda la vida de los padres de Bea que buscaban retomar el contacto con ellos tras 30 años sin verse: “Me vieron por televisión y me escribieron a través de redes sociales para preguntarme por el contacto de mis padres, se lo di y recuperaron felices la relación”. Y pasaron los días.

Justo antes de la emisión de un programa de ‘Horizonte’, Bea Talegón se encontraba en maquillaje contándole a la maquilladora y a la peluquera que ella tiene como costumbre llamar por teléfono a su padre y a su marido desde su coche cuando regresa de los programas. En esa sala de maquillaje estaba Irene Tabera, periodista de ‘OK Diario’ y colaboradora de ‘Horizonte’, alguien clave para esta historia.

Después de la emisión de un ‘Horizonte’, Bea recibe un mensaje de su padre: “Me cuenta que su amigo Andrés le manda una foto del programa en la que aparecemos la compañera Irene y yo, y que le comenta lo bonito que le parece que estemos sentadas las dos juntas después de lo importante que fue para él el padre de Irene. Inmediatamente me pongo en contacto con Irene y le cuento lo que comenta Andrés, a partir de ahí la historia es alucinante”.

Irene descubre la identidad que llevaba cuatro años buscando

Irene Tabera no podía sospechar hace algunas semanas que iba a conocer al remitente de unas misteriosas cartas gracias a una compañera de programa, una historia de absoluta sincronicidad: la persona que continuaba admirando a su padre y dejando cartas en su tumba cada aniversario de su muerte era Andrés:

"Mis hermanos y yo llevábamos cuatro años buscando a la persona que dejaba cartas en la tumba de mi padre y que firmaba como A.G. Mi hermana, en la última conversación con mi padre, le pidió antes de morir que nos mandara señales y yo siempre esas cartas las he identificado como una señal de mi padre (...)

No teníamos ni idea de quién podía ser porque al funeral de mi padre vino muchísima gente y yo en esos momentos estaba como muy disociada, no sabía ni lo que me decían. En las cartas se entendía que se trataba de alguien que había trabajado con mi padre porque le decía cosas como 'jefe', 'crack".