Algunos turistas incluso modifican la duración de sus estancias por las altísimas e insoportables temperaturas
Las vacaciones de verano de este año, con más turismo nacional y mirando al bolsillo ante las subidas de los precios
El calor extremo es ya un criterio para planificar las vacaciones: las olas de calor alteran también los flujos turísticos
El calor extremo es ya un criterio para planificar las vacaciones: las olas de calor alteran también los flujos turísticos
Las incesantes y asfixiantes olas de calor ya están impactando en los flujos turísticos, con especial incidencia en las zonas costeras. Tal es el caso que las cada vez más altas temperaturas están llegando en algunos casos a condicionar las decisiones respecto a los destinos de vacacionales e incluso la duración de las estancias.
Episodios de calor extremo como el vivido la pasada noche en Valencia, tienden a reducir la duración de los turistas en sus alojamientos, aunque no todos los visitantes responden por igual. Entre los clientes habituales, los británicos son quienes más reducen sus vacaciones por este motivo, mientras los más resilientes son nuestros vecinos franceses y portugueses.
El calor extremo condiciona las decisiones sobre los destinos vacacionales
También hay diferencias por destinos. Las islas, en especial Baleares, son más sensibles a las olas de calor porque la combinación de temperaturas elevadas y altos niveles de humedad reducen más el confort de los visitantes, algo que ya estaría influyendo en la elección de destinos durante los días más calurosos. Dicho de otro modo: el calor extremo es ya un criterio para planificar las vacaciones.
En esencia, todo ello se traduce en cambios de fechas o de búsquedas de destinos más frescos. Las tendencias anticipan una transformación de los patrones de movilidad, con la primavera y el otoño ganando atractivo.
El análisis no escapa al sector. El turismo es un gran motor económico y por eso los expertos dicen que la adaptación climática es clave para nuestro país. Así, recomiendan que las políticas públicas inviertan en infraestructura y servicios para reducir el estrés térmico y que los destinos más afectados diversifiquen su oferta para no depender tanto de la meteorología y que la calidad climática esté presente en las campañas de marketing y promoción.
No es solo el calor: preocupan los fenómenos extremos cada vez más frecuentes
En suma, los expertos siguen insistiendo en fenómenos extremos cada vez más frecuentes con el cambio climático. No se trata solo del calor. También tormentas, incendios, huracanes, danas… Los desastres naturales por este motivo no dejan de crecer y tienen mucho impacto en los flujos turísticos.
En ese sentido, un estudio ha determinado que lo que más afecta a la llegada de turistas es la intensidad del fenómeno, y no tanto la frecuencia, y que castiga especialmente a los países en vías de desarrollo.


