El impacto de decretar la emergencia nacional para acabar con los incendios
Es la segunda vez que el gobierno declara la emergencia nacional, esta vez a petición de la Comunidad de Madrid: la primera fue por el apagón.
Los vecinos ven con horror cómo los fuegos de Madrid se unen en uno solo y Ávila no da tregua: "Esto pinta mal"
Es la segunda vez que el gobierno declara la emergencia nacional, esta vez a petición de la Comunidad de Madrid. La primera fue durante el apagón, en abril de 2025. Por un lado el Gobierno Central es quien coordina todos los medios y recursos necesarios para frenar la catástrofe.Esos medios, por cierto, pueden proceder de cualquier Comunidad. Además, es quién toma la decisión de desalojar núcleos de población o el corte de carreteras. La declaración de emergencia nacional se decreta por la la existencia simultánea de varios incendios de gran magnitud, en varias comunidades, con condiciones adversas y la amenaza directa sobre la población.
No obstante, y como no podía ser de otra forma, la declaración de emergencia nacional no estado libre de polémica entre el Gobierno de Ayuso y el central. Anoche, la Comunidad de Madrid pidió al Gobierno que asumiera el mando. El delegado del gobierno mostró sus reticencias y dejó caer que Ayuso se quitaba de enmedio. Hoy el ministro Marlaska ha rebajado la tensión, aunque Óscar puente ha hecho todo lo contrario. Ayuso dijo no hacer caso a los mamarrachos y centrarse en salvar vidas, y el ministro la contestó que para mamarracha ella, no sin echarle en cara hacer uso de la UME mientras baja impuestos. Un bochorno en medio de una emergencia total por el fuego.
¿Qué es el situación Operativa 3?
La declaración de la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila por la evolución de los incendios forestales supone la activación de la denominada 'Situación Operativa 3', el máximo nivel contemplado en el Sistema Nacional de Protección Civil.
Esta declaración implica un cambio relevante en la estructura de dirección de la emergencia: el ministro del Interior asume su dirección y la jefatura de la Unidad Militar de Emergencias -UME- pasa a ejercer la dirección operativa en el ámbito territorial afectado.
Los medios estatales, autonómicos y locales quedan integrados en una estructura común de coordinación, según ha informado el Iluestre Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales, que considera necesario explicar con precisión qué significa este cambio, qué consecuencias tiene sobre el operativo y qué condiciones deben cumplirse para que la transición entre estructuras de dirección se realice con eficacia y sin afectar a la continuidad de las operaciones.
La Situación Operativa 3 se corresponde jurídicamente con una emergencia de interés nacional. La Ley 17/2015, del Sistema Nacional de Protección Civil, permite declarar esta situación cuando la emergencia afecta a varias comunidades autónomas y requiere la aportación de recursos supraautonómicos, o cuando sus dimensiones efectivas o previsibles exigen una dirección de carácter nacional.
La declaración corresponde al titular del Ministerio del Interior. Desde ese momento, asume la dirección de la emergencia, incluida la ordenación y coordinación de las actuaciones y la gestión de los recursos estatales, autonómicos y locales del ámbito territorial declarado.
La nueva Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el Riesgo de Incendios Forestales establece que, en una emergencia de interés nacional, las funciones operativas son asumidas por el titular de la UME, que actúa bajo la dirección del ministro del Interior. También contempla la constitución de un Mando Operativo Integrado para garantizar la unidad de mando y coordinar a las administraciones implicadas.
Esta modificación competencial no constituye, por sí misma, una valoración negativa de los dispositivos autonómicos ni garantiza automáticamente una respuesta más eficaz. Tampoco significa necesariamente que antes de su declaración faltaran medios estatales.
La Situación Operativa 2, máximo nivel de dirección autonómica, ya permite solicitar recursos de otras administraciones, incluidos los medios del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la UME, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otras capacidades extraordinarias. Por tanto, la diferencia esencial del nivel 3 es quién dirige y establece las prioridades generales de la emergencia, no la aparición automática de recursos que antes no pudieran ser movilizados.
Los servicios autonómicos y locales continúan interviniendo
La declaración de interés nacional no supone la retirada ni la sustitución de los dispositivos autonómicos y locales. Bomberos forestales, técnicos de extinción, agentes forestales y medioambientales, bomberos urbanos, servicios sanitarios, Protección Civil, policías locales, Guardia Civil, Policía Nacional, UME y demás organismos continúan desarrollando sus funciones especializadas.
La normativa establece que los grupos de acción constituidos en el ámbito autonómico se integran en la estructura estatal sin que ello implique inicialmente un cambio en sus cometidos o una interrupción de las operaciones, salvo que la Dirección Operativa de la Emergencia determine otra cosa.
La transición debe realizarse de manera ordenada, evitando duplicidades, vacíos temporales de dirección, pérdida de información o cambios innecesarios en actuaciones que estén funcionando correctamente.
La unidad de mando no debe confundirse con la uniformidad técnica. Los incendios requieren integrar diferentes especialidades y conservar el conocimiento del terreno, de la vegetación, de los accesos, de las infraestructuras, de las poblaciones expuestas y del comportamiento observado del fuego desde el inicio de la emergencia.
Cuando existen varios incendios simultáneos, los distintos operativos compiten por aeronaves, brigadas, maquinaria, personal técnico y recursos logísticos. La dirección nacional debe evaluar las necesidades de forma conjunta y revisar periódicamente la distribución de los medios conforme cambien el comportamiento del fuego, las condiciones meteorológicas y el riesgo para la población.
Además, la población debe recibir mensajes claros y frecuentes sobre evacuaciones, confinamientos, carreteras cortadas, zonas de acogida y medidas de autoprotección. La unidad de dirección debe traducirse también en unidad de información, evitando mensajes contradictorios entre organismos o administraciones.
"El criterio para evaluar el nivel 3 no debe ser quién aparece al frente del dispositivo, sino si mejora la anticipación, la seguridad, la coordinación y la capacidad de adoptar decisiones comunes ante incendios que superan los límites administrativos", subrayan los ingenieros forestales, que destacan que, en incendios de esta complejidad, "no basta con conocer el perímetro actual", sino que es necesario "anticipar hacia dónde puede evolucionar el fuego durante las siguientes horas y determinar qué sectores pueden llegar a superar la capacidad de extinción".
El análisis debe considerar, entre otros factores, el viento, la temperatura, la humedad relativa, el contenido de humedad de la vegetación, la topografía, la continuidad de los combustibles, la generación de focos secundarios y la posible interacción entre diferentes frentes. Los técnicos forestales y especialistas en análisis de incendios deben estar integrados en los órganos de asesoramiento, centros de coordinación y puestos de mando, de acuerdo con el principio de especialización funcional establecido en la normativa de protección civil.
Se trata de la primera declaración en España de una emergencia de interés nacional provocada por incendios forestales. Los ingenieros forestales precisan que "su carácter inédito obliga a prestar especial atención a la transición entre los planes autonómicos y el plan estatal, al funcionamiento del Mando Operativo Integrado y a la coordinación de incendios situados en territorios diferentes".
"La excepcionalidad de la declaración no debe utilizarse para anticipar conclusiones sobre su conveniencia o sobre la gestión realizada hasta ese momento. La evaluación deberá efectuarse posteriormente, con datos completos y mediante un análisis técnico de las decisiones, los recursos, las comunicaciones y los resultados obtenidos", concluyen.
