Multas

La DGT lo aclara: esta es la sanción por beber agua mientras se conduce

Beber agua puede acabar en multa si se suelta el volante demasiado tiempo
Beber agua puede acabar en multa si se suelta el volante demasiado tiempo. Freepik
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Beber agua mientras se conduce es una escena habitual en la carretera, sobre todo durante viajes largos o en días de calor. Mantenerse hidratado es esencial para la salud y para la concentración al volante pero, ¿se puede beber mientras se conduce o puede ser causa de una infracción?

La respuesta tiene matices. Beber agua mientras se conduce no está prohibido de forma explícita en la normativa española, pero sí que puede acabar en sanción si los agentes consideran que dicha acción supone una distracción o reduce el control del vehículo. En esos casos, la multa puede llegar a entre 80 y 100 euros, aunque va a depender de la situación concreta.

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¿Está prohibido beber agua mientras se conduce?

La legislación española no incluye ningún artículo específico que prohíba beber agua al volante. Es decir, no hay ninguna norma que diga literalmente que está prohibido beber mientras se conduce.

No obstante, la clave siempre está en la otra parte de la normativa: si el conductor puede mantener el control del vehículo y prestar atención permanente a la conducción.

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De hecho, hay varios artículos que pueden servir como base legal para sancionar este tipo de comportamientos: el artículo 3 del Reglamento General de Circulación obliga a conducir con diligencia y precaución para evitar riesgos, el artículo 17.1 establece que el conductor debe estar en todo momento en condiciones de controlar el vehículo y el artículo 18.1 exige mantener libertad de movimientos, campo de visión y atención permanente a la conducción.

Esto quiere decir que cualquier acción que reduzca el control del vehículo o distraiga al conductor puede ser sancionada, incluso si no está mencionada expresamente en la ley. Beber agua entraría en ese grupo de acciones: no está prohibido como tal, pero sí que puede convertirse en infracción si interfiere con la conducción.

Cualquier acción que reduzca la atención al volante puede ser sancionada

¿Cuál es la multa por beber agua mientras se conduce?

Como hemos mencionado, si un agente de tráfico considera que beber agua está afectando a la conducción, puede imponer una sanción económica.

Multa de 80 euros

En muchos casos, beber agua al volante puede considerarse una infracción leve, con una multa aproximada de 80 euros y sin la retirada de puntos del carné de conducir. Además, como pasa con otras multas de tráfico, puede reducirse al 50% si se paga en el plazo establecido, quedando en 40 euros.

Multa de hasta 100 euros

Algunas interpretaciones de la normativa sitúan la sanción en hasta 100 euros cuando el agente considera que beber agua afecta a la atención o al control del vehículo. Este tipo de multa se aplica cuando el conductor aparta la vista de la carretera, suelta el volante durante demasiado tiempo o realiza algún movimiento brusco para beber.

Multa de hasta 100 euros

Si la acción provoca una conducción peligrosa o una distracción importante, la sanción podría ser mucho mayor. En ciertos casos estaríamos hablando de multas de hasta 200 euros cuando la conducta se considera una distracción relevante al volante.

Este escenario es el menos frecuente, pero siempre va a depender del criterio del agente y del riesgo que se genere.

¿Cuándo la multa es casi segura?

En muchas ocasiones, el verdadero problema no es beber agua en sí, sino hacerlo de manera que afecte a la conducción. Por ejemplo, la sanción es mucho más probable si el conductor pierde el control del volante durante varios segundos, aparta la mirada de la carretera mientras está abriendo la botella, provoca una maniobra peligrosa o beber agua desencadena un accidente o situación de riesgo. En estos casos, el conductor podría ser sancionado por conducción negligente.

Es cierto que muchas personas pueden considerar excesivo que acciones tan inofensivas como beber agua puedan acarrear multas, pero el objetivo de estas normas es sencillo: reducir las distracciones al volante.

Según datos de seguridad vial, muchas distracciones habituales están detrás de un gran porcentaje de accidentes de tráfico. Por eso, las autoridades recuerdan que cualquier gesto aparentemente inofensivo puede tener consecuencias graves si reducen la atención del conductor.

Es mejor aprovechar las paradas para beber agua

¿Qué recomienda la DGT para evitar multas?

Curiosamente, es la propia DGT quien recomienda beber agua durante los viajes largos para evitar la fatiga y mantener la concentración. Se sabe que la deshidratación puede provocar cansancio, dolor de cabeza, somnolencia o pérdida de reflejos. De hecho, diversos estudios han demostrado que la deshidratación puede afectar a la conducción de una forma parecida al alcohol, aumentando el número de errores al volante.

Por eso, la DGT recomienda aprovechar las pausas del viaje para beber agua con tranquilidad. Se aconseja parar cada dos horas en trayectos largos. Además, también aconseja llevar una botella en un lugar accesible como el portavasos y así evitar movimientos bruscos. Y por supuesto, si en algún momento beber agua requiere apartar la vista o utilizar ambas manos, lo mejor es esperar a detener el coche para hacerlo.