Lalo, el secreto de vida a sus 103 años, ping pong y dos horas de paseo: "Ando como borracho, pero sin bastón"
Lalo, tiene 103 años y una pasión, el tenis de mesa: eso y pasear dos horas le permiten una agilidad y sociabilidad envidiables.
Lalo dice que quiere sumar otros tres o cuatro años más de vida.
Se llama Lalo, tiene 103 años y una pasión, el tenis de mesa. Juega casi todos los días y esa vitalidad parece ser el secreto de su longevidad. Todos los martes y jueves juega al tenis de mesa. Eso junto con dos horas de paseo cada día, uno por la mañana y otra por la tarde.
Esa constancia y sociabilidad le ha permitido conservar movilidad y resistencia. Reconoce que le duelen un poco las piernas, que anda un poco como un borracho, pero sin muletas.
Como reconoce su hija Rosi hay una cosa que ha ayudado a Lalo a llegar a los 103 tal y como está. Su disciplina y rigor. También con ella. Todos los días le llama para dar parte de su tensión, y de que ha tomado su pastilla para el tratamiento cardíaco.
Viudo con tres hijos tres nietos y dos bisnietos, vive solo. Lalo trabajó en el campo toda su vida.
Pero su secreto no es solo hacer aún ejercicio físico. No es solo ejercicio, es conexión. La vida social también forma parte de su equilibrio. Juan Carlos Pedraza es uno de sus amigos del club, de sus rivales y dice que Lalo "contagia. Es capaz de estar una hora y dos horas y le digo oye que hay que tomar agua y descansar"
Como reconoce Rosi, chicos de 14 años le saludan y están orgullosos de jugar contra él, nada menos que el presidente de honor del club. Un club donde Lalo no suma años, sino puntos de vida. Dice que quiere sumar otros tres o cuatro años más de vida. "Es incombustible", dicen sus compañeros.
