Turismo

La playa canaria de agua verde que ha fascinado a cineastas de todo el mundo

Charco de los Clicos
Charco de los Clicos. Cortesía de Hola Islas Canarias
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Entre los paisajes más espectaculares y geológicamente singulares que podemos encontrar en España, hay uno muy particular que destaca por su belleza dramática y sus aguas de tonalidad intensa: el Charco de los Clicos, también conocido como Charco Verde o Laguna Verde, en la isla de Lanzarote, Islas Canarias.

Este lugar, con su color verde vibrante rodeado de arena volcánica negra y acantilados rojizos, ha atraído la atención no solo de los turistas, sino también de cineastas de diferentes generaciones que lo han elegido como escenario natural para varias producciones cinematográficas.

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Un contraste único: geología, color y atmósfera

El Charco de los Clicos se encuentra en la costa occidental de Lanzarote, muy cerca del pintoresco pueblo pesquero de El Golfo, en el municipio de Yaiza. En primer lugar hay que tener presente que esta “playa” no es una playa en el sentido tradicional de arena y mar abierto, sino más bien una laguna de agua verde que se forma en el cráter de un volcán parcialmente inundado por el océano.

Lo que le da ese tono verde tan intenso tiene su explicación, y es que se debe a la alta concentración de azufre en el agua, junto a la presencia de un alga marina llamada Ruppia maritima, que varía su coloración según la época del año y las condiciones ecológicas. Así, la panorámica atrae la mirada de manera hipnótica gracias al contraste del agua con la arena volcánica negra que actúa como barrera entre la laguna y el mar.

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Se crea así una paleta cromática única en todo el mundo, presidada por el verde intenso del agua, el negro profundo de la arena, los tonos rojos del cráter y el azul del Atlántico. Además de su valor paisajístico, el lugar está integrado en el Parque Natural de los Volcanes, lo que le añade un valor ecológico, geológico e incluso histórico.

Un imán para cineastas: del cine clásico al contemporáneo

No todos los paisajes tienen el poder de trasladar a la audiencia a universos narrativos diferentes, pero el Charco de los Clicos lo ha logrado repetidamente. Esta singular laguna ha sido elegida por directores de cine de renombre por su estética inusual, que puede evocar desde ambientes primitivos hasta atmósferas casi alienígenas.

Entre las películas que lo inmortalizaron podemos encontrar 'Hace un millón de años' (One Million Years B.C., 1966), una película británica ambientada en el Paleolítico presenta una de las secuencias más icónicas del cine clásico de aventuras con Raquel Welch emergiendo de estas aguas verdes en bikini “prehistórico” o 'Los abrazos rotos' (2009) del emblemático director español Pedro Almodóvar, que eligió este paraje volcánico y su laguna para rodar una escena romántica protagonizada por Penélope Cruz y Lluís Homar, integrando la exótica geografía de Lanzarote en la narrativa emocional de su película.

Pero no solo estas grandes producciones han utilizado El Golfo como escenario. También se han rodado allí películas como 'Por la senda más dura' (1975), un spaghetti western con ambientes desérticos, 'Enemigo mío' (1985), una película de ciencia ficción que aprovechó la extrañeza del paisaje, y 'La iguana' (1988), basada en la novela de Alberto Vázquez‑Figueroa.

Panorámica del Charco de los Clicos

Un lugar con identidad volcánica

Lanzarote es conocida internacionalmente como la “isla de los volcanes”. Su geografía es el resultado de millones de años de actividad volcánica, y sus erupciones más recientes, situada entre el 1730 y el año 1736, moldearon gran parte del paisaje que hoy asombra a visitantes y creadores visuales.

Más en particular, el Charco de los Clicos está formado dentro de un cráter volcánico cuya base y paredes contienen materiales ricos en hierro y otros minerales. A esto hay que añadir el agua de mar, que se filtra en el interior del cráter, y por último sumar sus particulares condiciones geológicas, que permiten la proliferación de la alga que tiñe de verde la laguna. Eso sí, no está permitido el baño debido a su condición de zona protegida. Aún así, visitantes de todas partes del mundo se acercan para contemplar y fotografiar esta escena de contrastes visuales.

A poca distancia de la laguna, se pueden encontrar otros atractivos naturales como Los Hervideros, que son unas formaciones rocosas en las que el mar rompe con fuerza, o las Salinas de Janubio, que suman interés para que la visita a la zona compense aún más, por si el Charco de los Clicos no fuera suficiente.

El contraste de la laguna con su entorno volcánico y la cercanía del pacífico océano Atlántico ha convertido al lugar en una postal natural que ha dado la vuelta al mundo. La propia imagen del Charco Verde es una de las más emblemáticas de las Islas Canarias, presente en innumerables publicaciones turísticas y perfiles de viaje.

Visitarla desde el mirador superior ofrece una perspectiva completa de la laguna, donde la fotografía y el gota a gota visual de este paisaje cinematográfico hacen que la experiencia sea inolvidable.