Carolina, de 71 años y su lucha por hacer justicia a su abuelo, jornalero, fusilado en el franquismo

Carolina tiene 71 años y lleva otros tantos luchando por que la justicia investigue el fusilamiento durante el franquismo de su abuelo, un jornalero.
Carolina ha podido declarar ante la jueza, ahora espera que se haga justicia.
Carolina tiene 71 años y lleva otros tantos luchando por que la justicia investigue el fusilamiento durante el franquismo de su abuelo, un jornalero. Hemos estado con ella y está emocionada tras declarar ante la jueza que investiga su querella por crímenes de lesa humanidad.

Ahora enseña de las pocas fotografías que conserva de su abuelo. "Se llamaba José Manuel Murcia Martínez y era una persona buena, trabajadores y honesta". Su único crimen: sus ideas políticas. El franquismo le asesinó en 1939. Era de la UGT, militante del PSOE, concejal de su pueblo.
Carolina sólo ha conocido a su abuelo a través de lo que le contaba su abuela. "Siempre decía me moriré y no encontré al abuelo. Al finallo hemos encontrado y se irá con ella".
Mi abuela siempre decía me moriré y no encontré al abuelo. Al finallo hemos encontrado y se irá con ella
La abuela de Carolina iba siempre con la misma foto metida en el refajo. Hoy la enseña. De tanto tocarla mucho más desgastada. "Recuerdo que la sacaba y la veía, se quedaba triste y se la volvía a meter".
Recuerdo que la sacaba y la veía, se quedaba triste y se la volvía a meter
Ella presentó una querella por un delito de lesa humanidad para que se investigara el asesinato de su abuelo. "Fuimos a denunciar que habían salido huesos y a mí me preguntaron su como familiar quería decir algo o poner una denuncia".
Fuimos a denunciar que habían salido huesos y a mí me preguntaron su como familiar quería decir algo o poner una denuncia
La prueba de ADN, que confirmaba que uno de los cadáveres hallados correspondía con su abuelo, le hizo tomar la decisión definitiva. "Fue para mí, uno de los mejores días de mi vida".
El segundo, este lunes, cuando Carolina ha podido declarar ante la jueza. Ahora espera que se haga justicia. "Que se hable, que se repare, que restauren el honor de mi abuelo". Para todos los que todavía duermen sin saber donde están sus familiares.

