Barcelona lidera la lista y no es solo en la cantidad, sino también en la densidad de cámaras por kilómetro
La DGT ajusta los radares de velocidad: el margen de error para evitar las multas
Cuando se habla de controles de velocidad en España, no solo importan los límites de velocidad sino también dónde están los radares que vigilan su cumplimiento. Aunque existen miles de dispositivos repartidos por autopistas, carreteras secundarias y dentro de núcleos urbanos, hay una ciudad que destaca por encima de todas: Barcelona.
Según datos publicados por la DGT, Barcelona es la ciudad con más radares de España y continúa ampliando su red de dispositivos de control de velocidad para reforzar la seguridad vial en su tejido urbano. De hecho, se informó que la ciudad estaba instalando casi 30 nuevos radares, elevando aún más el número total de cámaras que controlan el exceso de velocidad dentro de sus límites.
Barcelona: la ciudad con más radares del país
La razón por la que Barcelona lidera la lista no es solo la cantidad, sino también la densidad de cámaras por kilómetro, especialmente en zonas urbanas con tráfico intenso y una mezcla de vehículos, peatones y ciclistas. Esto hace que los controles de velocidad sean una parte clave de las políticas de movilidad local y de reducción de siniestros.
Este dato se complementa con la información de que Cataluña, la comunidad en la que se encuentra Barcelona, concentra un elevado número de radares en general. En 2025, Cataluña lideraba el ranking de comunidades autónomas con más dispositivos, con 902 radares distribuidos en carreteras y vías urbanas.
¿Y Madrid? También muy vigilada
Aunque Barcelona ocupa el primer lugar, Madrid es otra ciudad con un alto número de radares. Madrid también presenta una densidad importante de dispositivos, tanto fijos como de tramo y semáforo, y algunos de los radares más activos en cuanto a multas emitidas se ubican en sus vías periféricas, como en la M‑40 cercana a Mercamadrid, que en 2023 emitió más de 118.000 sanciones a conductores por exceso de velocidad.
Esto demuestra que, en términos de actividad de control, Madrid también es protagonista, aunque los datos más específicos de conteo urbano general sitúan a Barcelona como la ciudad con mayor número total de radares instalados.

Por qué hay tantos radares en núcleos urbanos
La proliferación de radares en ciudades como Barcelona y Madrid responde a varios objetivos de seguridad vial, como reducir la velocidad media en zonas con alta concentración de peatones y ciclistas, disuadir el exceso de velocidad en tramos urbanos donde los accidentes pueden ser más graves y favorecer la convivencia de diferentes modos de transporte en calles con tráfico mixto.
Las campañas de seguridad vial y los planes de movilidad urbana sostenible han impulsado la instalación de cámaras en muchos municipios, en especial en los centros y accesos principales. Esto se traduce en más dispositivos no solo en autopistas y carreteras nacionales, sino dentro de los cascos urbanos.
Distribución de radares por el país
Si ampliamos la mirada al conjunto de España, el número de radares está en constante crecimiento. En 2025 se han contabilizado casi 4.000 radares de velocidad entre radares fijos, de tramo, de semáforo y dispositivos móviles desplegados por diferentes administraciones.
Esto significa que además de las grandes ciudades, las carreteras interurbanas y nacionales también están fuertemente controladas, con especial concentración en comunidades como Cataluña, Andalucía y Castilla y León.
Con tantos dispositivos en circulación, especialmente en ciudades como Barcelona y Madrid, los conductores que transitan por núcleos urbanos o carreteras frecuentes deben extremar la precaución y siempre respetar los límites de velocidad señalizados, además de consultar mapas actualizados de radares fijos y de tramo antes de viajar y usar aplicaciones de navegación con advertencias de radares para planificar rutas seguras.
La ciudad con más radares en España es Barcelona, con una extensa red de dispositivos de control de velocidad que la sitúa por encima de otras grandes urbes nacionales. Madrid, aunque con un número también elevado, destaca más en términos de actividad y sanciones emitidas por radares individuales como la M‑40, pero no supera a Barcelona en el total de dispositivos urbanos instalados.
En un país donde la seguridad vial es una prioridad constante, estar informado sobre dónde están los radares y respetar siempre los límites de velocidad es la mejor manera de conducir con responsabilidad y evitar multas innecesarias.


