En esta época se ve un aumento en las infracciones por no saber adaptar la conducción y el vehículo a las condiciones
¿Qué significa la línea roja en la carretera que te puede costar 400 euros de multa?
Cuando bajan las temperaturas y la lluvia, el hielo y la nieve aparecen en las carreteras, todo se pone un poco más difícil para los conductores y es entonces cuando se ve un aumento notable en las sanciones por infracciones de tráfico, sobre todo por no saber adaptar la conducción y el vehículo a las condiciones invernales.
Y es que conducir en invierno no es solo una cuestión de seguridad, sino que también implica cumplir normas específicas que pueden convertirse en multas que van de los 80 a los 200 € o más. Estas son las infracciones más frecuentes que conviene saber y evitar.
Los 6 errores más comunes en invierno que acarrean multa
No llevar o usar cadenas cuando es obligatorio
Uno de los errores más habituales y sancionados cada invierno es no equipar cadenas de nieve cuando las condiciones meteorológicas y la señalización lo exigen. Circular en una zona nevada sin las cadenas o sin neumáticos de invierno adecuados puede suponer una multa de hasta 200 €.
La ley no exige llevar cadenas "en el maletero" permanentemente, sino usarlas cuando una señal lo marca o la carretera está en condiciones de nieve o hielo. Otro aspecto que se debe tener en cuenta es que cometer un error al instalarlas, por ejemplo, colocándolas en el eje equivocado de tracción, también puede derivar en sanción porque no cumplen su función de seguridad y Tráfico lo considera una infracción.
Neumáticos o estado de ruedas inadecuados
Otro motivo frecuente de sanción en invierno es circular con los neumáticos en mal estado. Si el dibujo del neumático está por debajo de lo legalmente permitido (1.6 mm) o simplemente no ofrecen la adherencia necesaria en condiciones de frío, lluvia o nieve, los agentes pueden imponer una multa de 200€.
Aunque no es obligatorio tener neumáticos específicos para esta época, en invierno es mejor contar con neumáticos de invierno 3PMSF o M+S homologados, que ofrecen tracción superior en hielo y frío respecto a los neumáticos estándar.
Circular sin retirar hielo o nieve del coche
Aunque pueda parecer un aspecto secundario, el hielo o la nieve acumulados en parabrisas, ventanillas o el techo que impidan la visibilidad o se desprendan durante la marcha ponen en riesgo la seguridad vial. La DGT considera esto una infracción y la multa puede llegar a 100€.
Hay que tener en cuenta que este tipo de sanción no solo afecta al conductor infractor, sino que puede poner en peligro a terceros si los bloques de hielo caen sobre otros vehículos.
Matrícula sucia o ilegible
El invierno trae también lluvia, barro y nieve que se adhieren al vehículo, incluidas las matrículas. Si la suciedad o la nieve dificulta la lectura de la matrícula, puedes enfrentarte a una multa de 200€. Por eso es importante revisar y limpiar la placa antes de salir, especialmente si la temperatura ha estado bajo cero o ha llovido recientemente.

Ropa de abrigo excesiva al volante
Puede sonar sorprendente, pero llevar ropa excesivamente voluminosa puede considerarse una infracción leve. Queda a interpretación de los agentes que esta limite la movilidad del conductor, como podría hacer un abrigo demasiado grueso, lo que condicionaría la conducción y conllevaría una multa de hasta 100€.
Iluminación y visibilidad inadecuadas
El mal tiempo reduce la visibilidad, lo que hace indispensable usar correctamente las luces de cruce y antiniebla cuando las condiciones lo exigen. Si circulamos con una iluminación inadecuada o sin adaptar el alumbrado a la climatología adversa, podemos encontrarnos con una multa de hasta 200 €. Esto incluye deslumbrar a otros conductores o no encender las luces en situaciones de lluvia intensa, nieve o niebla.
Consejos para evitar estas multas y conducir seguro
Más allá de las sanciones, lo que realmente importa al volante en invierno es garantizar tu seguridad y la de los demás. Algunos consejos esenciales que debemos adoptar serían los siguientes:
- Revisar el vehículo antes de salir: presión de neumáticos, frenos, luces y líquido anticongelante.
- Informarte sobre el estado de las carreteras y avisos de la DGT antes de emprender el viaje.
- Practicar el montaje de cadenas en casa o en un lugar seguro antes de necesitar usarlas en condiciones adversas.
- Adaptar la velocidad a la climatología, manteniendo distancia de seguridad y evitando maniobras bruscas.
Las multas de invierno no son un castigo arbitrario, sino que responden a normas diseñadas para mejorar la seguridad vial en condiciones más difíciles. Desde no llevar cadenas cuando son obligatorias hasta neumáticos en mal estado o visibilidad reducida por nieve en el parabrisas, son muchos los errores que pueden costar entre 80€ y 200€ o más en sanciones si no se evita.
Y el dinero que nos cuestan estas multas es importante, pero más aún lo es preparar el coche y adaptar tu conducción al invierno para reducir el riesgo de accidentes en una época del año en la que las carreteras pueden volverse traicioneras con suma rapidez.


