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¿Qué significa la línea roja en la carretera que te puede costar 400 euros de multa?

Línea roja continua. Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía
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Esa línea roja continua que ha empezado a verse en algunas carreteras españolas no es “una señal nueva” en el sentido legal y más estricto, sino que se trata, sobre todo, de un subrayado visual para zonas peligrosas, con curvas pronunciadas o alta siniestralidad. Donde aparece, el mensaje es el mismo que el de cualquier marca longitudinal continua: no se puede rebasar para adelantar. Y, si lo haces, la sanción puede ser la que ya circula como cifra “maldita” en redes: 400 euros y la retirada de 4 puntos. 

Qué significa (de verdad) la línea roja

La norma de base es antigua y bastante tajante: “una línea continua sobre la calzada significa que ningún conductor debe atravesarla ni circular sobre ella cuando separa sentidos. Eso es una enseñanza básica que todo conductor debe tener tatuada en su cerebro. Sin embargo, el matiz es que la norma no habla de colores, ya que en realidad el color no cambia el significado, sino que lo que importa es que sea continua. 

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Entonces, ¿por qué es roja? Porque hay tramos donde el blanco se ha vuelto “paisaje” y la administración busca un golpe de atención: una especie de rotulador fluorescente sobre el asfalto para recordar que el adelantamiento ahí no es una pillería, es una ruleta rusa con alto riesgo de sufrir un choque frontal. En Andalucía, por ejemplo, se ha aplicado como parte de un paquete de medidas en la A-355 (zona de Coín hacia Marbella), con la propia Junta señalando la “nueva línea roja” instalada en esa vía. 

Por qué puede costarte 400 euros

El castigo no nace del pigmento, sino de la conducta, ya que en presencia de una línea continua rebasarla y adelantar está prohibido. Para esta infracción concreta no hay género de dudas: nos exponemos a una sanción de hasta 400 euros y la retirada de cuatro puntos

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Eso sí, hay que tener en cuenta el matiz: no es lo mismo “pisar” una línea continua por una maniobra puntual que invadirla para adelantar. En la práctica, el salto de línea que suele ir asociado a la maniobra de adelantamiento en zona marcada como prohibida, es decir, la típica escena de “solo un momento” que termina con un susto, está dentro de los márgenes sancionables, porque va unida a la acción de adelantamiento. 

Las excepciones que la norma sí contempla

Que sea una continua (roja o blanca) no significa que se convierta de facto en un “muro infranqueable” en cualquier circunstancia. Y es que el Reglamento contempla supuestos muy concretos en los que se puede rebasar con máxima precaución. Por ejemplo, para rebasar un vehículo inmovilizado u obstáculos, o al adelantar a usuarios especialmente vulnerables en condiciones seguras. Hablamos de ocupantes de la vía como podrían ser los ciclistas, ciclomotores, peatones/animales, vehículos inmovilizados y obstáculos de diversa índole. 

La clave aquí no es buscar la rendija legal, sino entender la intención: la línea roja se coloca, precisamente, en lugares donde el adelantamiento es estadísticamente un mal negocio. Quédate con que, sea roja o blanca, si es continua, no adelantes. La diferencia es psicológica (visibilidad, impacto), no normativa. Y esa es la trampa: la línea roja no te enseña una regla nueva; te grita una vieja que muchos habían dejado de escuchar