Mensaje a los jóvenes en los actos multitudinarios celebrados en Madrid: "Solo Dios puede llenar el vacío existencial"

En una semana, se celebran tres eventos de corte religioso en la capital donde participan 'influencers católicos' con millones de seguidores en redes sociales
Mar Griera, socióloga experta en religión explica que a pesar de este aparente resurgir de la fe, el número de jóvenes católicos es más bajo que nunca
En tan solo una semana, se han celebrado tres eventos multitudinarios de contenido cristiano en Madrid. El pasado sábado 10 de enero, 12000 jóvenes abarrotaron el Palacio de Vistalegre para el concierto de música religiosa del grupo Hakuna.Dos días después, 6 mil almas se congregaron para participar en un rezo colectivo en otro pabellón, el Movistar Arena. Para cerrar la semana, el sábado 17, seis mil personas (la mayoría veinteañeros) regresaron a Vistalegre para otro acto cultural, bautizado como El Despertar, con ponentes como Jacques Philippe, un monje francés que promociona el silencio. El precio de la entrada, casi 30 euros. El aforo completo. ¿Qué está pasando? ¿Está de moda la fe?
"Los jóvenes estamos cansados de que nos engañen, estamos cansados de contenido que nos hace sentirnos vacíos", explica Carla Restoy, creadora de contenido religioso y asidua de estos eventos. "Actos como estos nos permiten parar el ruido y pensar", dice Carlos Taracena, experto en Comunicación.
'Influencers' católicos, 'misioneros' digitales, religiosas tiktokeras. Las redes se llenan de un contenido con cientos de miles de seguidores, pero las cifras reales desmienten el renacer religioso
"Es una paradoja. Los datos nos dicen que nunca ha habido menos jóvenes católicos. Sólo un 33 por ciento considera se identifica así", explica Mar Riera, profesora de Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona. "Lo que ocurre es que nunca han tenido tanta visibilidad. Ahora están desacomplejados y muestran sus creencias en las redes sociales y en distintos actos multitudinarios", dice la experta.
Encontramos cuentas de lo más variopintas, donde los 'influencers' cristianos promocionan marcas y organizan fiestas para rezar el rosario en Instagram. Javier Pacheco Doria, barcelonés, consultor de comunicación, organiza un rezo colectivo de rosario todos los domingos a las nueve y media de la noche. Ese rezo aporta esperanza. Puede ayudar a la gente a encontrar sentido al sufrimiento".
A los católicos de corte tradicional se les unen personajes como René ZZ, un 'influencer' cubierto de tatuajes con más de dos millones de seguidores en TikTok."Me preguntan si después de mi conversión, voy a quitarme los tatuajes", cuenta en las redes. Explica a quien le quiera escuchar que Dios se le apareció en un sueño y desde entonces ya tiene remedio para el vacío existencial. "Para mí es Dios", aclara ante seis mil jóvenes congregados para escuchar a los once ponentes de El Despertar, cuatro de ellos con un enfoque religioso.
El mensaje de René ZZ cautiva a miles de jóvenes para los que ahora la religión es algo disruptivo que permite ir contracorriente. René es converso, pero tiene tatuajes y te habla de Dios. Los jóvenes necesitamos algo distinto, más profundo", dice una de las asistentes al evento. .
Parte de la cultura se ha subido a la misma ola, consciente de que en medio del ruido, los jóvenes buscan respuestas, algo que dé sentido a todo. "Rosalía que habla de Dios y quizás te permite ser más libre", dice Ana, espectadora de El Despertar.
¿Cuánto de auténtico hay en este fenómeno? ¿Se trata de un postureo o de una moda pasajera? ¿La religión se ha convertido en un objeto de mercado como el yoga o la meditación?
"Hay una parte de autenticidad, sin duda y otra parte que se mezcla con las lógicas del mercado capitalista. Te ofrezco algo, como Dios, que te quite la ansiedad, que te llene la falta de respuestas", dice la socióloga Griera.
Dios trendig topic o chute de dopamina. La jerarquía eclesiástica está encantada con el fenómeno. El Vaticano organizó organizó el pasado julio un encuentro de 'influencers' católicos en la plaza de San Pedro, pero otra parte del cristianismo critica esta tendencia por considerarla superficial.
"¿Puede ser que haya superficialidad? Puede ser ¿Puede ser que haya quien se esté apuntando a esto por moda? Puede ser, pero en cualquier caso, el debate es bienvenido siempre que se haga con el corazón y con respeto", dice Ana, la espectadora del evento organizado en el Palacio de Vistalegre
El colectivo no es homogéneo, hay distintas corrientes. El resurgir de esta religiosidad parece estimulado por la ola conservadora que recorre el mundo, pero pocos lo reconocen.
"Esto no va de izquierda o derecha", dice la 'influencer' Carla Restoy. "En la cola de Cáritas no te preguntan tu afiliación a un partido" asegura Carlos Taracena. Sin embargo, Javier Pacheco, el organizador de los rezos del rosario, sí admite que su pensamiento conservador aunque no se siente representado por ningún partido. Algo está claro, estos jóvenes han perdido los complejos. Lo que hace unas décadas hubiera sido considerado retrógrado, ahora se recicla. Dios es cool para algunos youtubers.
