La tragedia de los 147 deportados del vuelo 164: de la alegría de volver a hacerlo a la zona cero del terremoto venezolano
Solo hay 12 supervivientes por el momento, aunque las familias usan las redes sociales para intentar dar con los desaparecidos.
Milagros entre los escombros en Venezuela: del "ay que bello" de una anciana al ver la luz, a la resistencia de Moisés por mantenerse despierto
El destino puede ser cruel. Lo ha sido con los deportados del vuelo 167 de EEUU con destino Venezuela. 147 personas que volvían a su país y que fueron trasladados al Hotel Santuario La Llanada, el edificio del gobierno el que les albergaban. Justo en el epicentro del terremoto, justo en el estado de La Guaira, el más devastado. Las imágenes del hotel, destruido, reflejan la dimensión de la tragedia.
Llegaron a su país con la alegría en las caras de la vuelta y terminaron entre los escombros. Solo hay 12 supervivientes por el momento, aunque las familias usan las redes sociales para intentar dar con los desaparecidos.
120 hombres, 19 mujeres y siete niños que ahora, todo indica, están bajo los escombros de ese edificio en el que les obligaron a quedarse. Los familiares culpan al gobierno venezolano de encerrarlos como si fueran delincuentes y no haberles dejado en libertad.
Entre los desaparecidos, cuyas fmailias han hablado con el diario El País, figura el de Anderson Antonio Pérez, quien habló con su esposa y familiares para informar que había aterrizado. También aparece Yamil Caldera, identificado por sus allegados en videos difundidos tras el vuelo de repatriación. Desde entonces, familiares de varios pasajeros afirman que no han podido volver a contactarlos.
