Taiwán, en el centro de la lucha de titanes de EEUU y China

Los semiconductores, los microchips, se han convertido en el elemento clave de la economía moderna
Es Taiwán quien los fabrica a bajo coste y es la gran moneda de cambio para negociar entre EEUU y China.
Xi Jinping ya ha marcado su primera línea roja a Trump y es Taiwán. El tema es crucial para el líder chino: quiere que Estados Unidos se oponga de forma firme a la independencia de Taiwán. Lo contrario, dice, puede provocar un conflicto. Las diferencias vienen de lejos.
Taiwán funciona como un país independiente y, aunque Estados Unidos no lo reconoce como tal, su apoyo político y militar no gusta nada al gobierno de Pekín. Durante los gobiernos de Trump, Estados Unidos ha vendido a Taiwán armas valoradas en más de 18.000 millones de dólares en su primer mandato y en más de 11.000 millones en el último año, aunque, para rebajar tensiones, se ha suspendido la entrega de este último contrato.
Los semiconductores, los microchips, se han convertido en el elemento clave de la economía moderna. Y están en el centro del encuentro entre China y Estados Unidos. China los puede usar para presionar a Trump porque están en casi todo lo que usamos y aunque Estados Unidos sea el cerebro que diseña estos materiales que hacen posible que todo lo electrónico funcione es Taiwán quien los fabrica a bajo coste.
El 90% de los semiconductores salen de esa pequeña isla y China puede amenazar con bloquearla si Trump no le hace concesiones que satisfagan sus intereses contra la independencia de Taiwán. Esto preocupa mucho. El secretario del Tesoro estadounidense dijo que un bloqueo de Taiwán "sería un apocalipsis económico" y la industria de los semiconductores que eso desataría la mayor crisis desde la Gran Depresión.
Por eso no es casual que en la visita junto a Trump, esté el CEO de NVIDIA, la empresa matriz de la inteligencia artificial que depende totalmente de esos semiconductores. También dependen de ellos compañías como Apple para móviles, tablets y ordenadores. Tesla para sus coches eléctricos. La industria militar, aeroespacial y las telecos... Los semiconductores son la gran moneda de cambio para negociar con Trump,

