Por qué Donald Trump ha elegido a Delcy Rodríguez, mano derecha de Maduro, para liderar Venezuela

Por qué Donald Trump ha elegido a Delcy Rodríguez, mano derecha de Maduro, para liderar Venezuela
Una imagen de Delcy Rodríguez. Archivo
  • Delcy es la elegida por Trump: la consideran una profesional que facilitará la entrada de empresas americanas en el negocio del petróleo.

  • Delcy ha invitado a Estados Unidos "a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación"

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Y, 48 horas después de la captura de Maduro, Trump despeja dudas. Venezuela está bajo su control y también, su petróleo. El hijo Nicolás Maduro, ha salido a defender la unidad del chavismo tras la captura de su padre y avisa. La historia revelará quienes son los traidores. Y todo parece señalar a Delcy, la elegida por Trump. La realidad es que de la captura de Maduro se desconocen muchos detalles, muchas historias internas que tal vez la historia desvele o no.

Nicolasito, el hijo de Maduro pide unión alrededor del mando político militar y defiende que su padre es el presidente auténtico y constitucional de Venezuela, pese a haber robado las elecciones y comportarse como un dictador.

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Donald Trump ha descolocado a la oposición venezolana al reconocer a Delcy Rodríguez, histórica del chavismo y hasta ahora vicepresidenta de Maduro, como su interlocutora en Caracas. Según cuentan hoy medios norteamericanos, hace meses que pensaron en ella para reemplazar a Maduro. Confiaron, hasta el último momento, en que Maduro se fuera voluntariamente al exilio.

Pero los bailes, las bravuconadas, los mensajes en un inglés chapurreados han sido letales para Maduro, que no ha considerado la personalidad de Trump. Este consideró que el líder venezolano le estaba chuleando, que se tomaba como un farol el mayor despliegue militar de EEUU en el Caribe y fue a por él. Ahora es la casa blanca la que se ríe de Maduro.

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Pero lo cierto es que no era su intención. Durante meses Trump buscó la negociación con Maduro en contra de halcones como su secretario de estado Marco Rubio, hijo de cubanos exiliados, que cree que sin el apoyo de Venezuela el régimen cubano caerá como un castillo de naipes.

Maduro no hizo caso a los mensajes de Donald Trump

Maduro en su entrevista de año nuevo maduro aseguró que solo hubo una llamada en noviembre. Sin embargo, días antes, el 23 de diciembre, Trump habló por última vez con él. Fue un ultimátum que el líder venezolano no quiso entender. Dos días después de este conversación, el 25 de diciembre, Trump aprobó la operación contra Maduro, que se fue retrasando hasta el 3 de enero.

Delcy la elegida: quién es la mano derecha de Maduro y por qué EEUU confía en ella

Una vez capturado llegó la sorpresa. en su primera rueda de prensa Rrump situó a la vicepresidenta de maduro, Delcy Rodríguez, como la persona para gestionar la transición. "Está dispuesta a hacer lo que creemos que es necesario para hacer a Venezuela grande de nuevo".

La Casa Blanca llevaba meses pensando en ella como reemplazo de Maduro. “Una profesional”, dicen. Valoran su gestión de la industria petrolera y confían en que facilitará la entrada de petroleras norteamericanas.

De hecho, hoy la nueva presidenta ha mostrado un tono muy conciliador con Trump. La hasta ahora vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha apostado tras la caída de Maduro por el "derecho a la paz" y a la "soberanía" de Venezuela en el primer comunicado que firma como "presidenta encargada" del país, un texto en el que ha invitado a Estados Unidos "a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación".

A través de su canal de Telegram, Rodríguez ha descrito como "prioritario" para el Ejecutivo venezolano el conseguir unas relaciones internacionales "equilibradas y respetuosas", tanto con Estados Unidos como con el resto de países de la región, y basadas "en la igualdad soberana y la no injerencia".

Asimismo, ha invitado al Gobierno de Estados Unidos "a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y (que) fortalezca una convivencia comunitaria duradera".

Delcy Rodríguez, nacida en Caracas en 1969, es hija de Jorge Antonio Rodríguez, fundador del partido marxista Liga Socialista, muerto en 1976 por las torturas sufridas bajo custodia de las autoridades después de ser detenido por el secuestro meses antes de William Niehous, presidente local de una empresa estadounidense.

Asimismo, es hermana de Jorge Rodríguez, un político y psiquiatra que es el presidente de la Asamblea Nacional --el Parlamento-- desde 2021 y quien fue vicepresidente de Chávez entre 2007 y 2008, además de presidente del Consejo Nacional Electoral entre 2005 y 2006 y ministro de Comunicación de Maduro entre 2017 y 2020.

Obtuvo el título de abogada tras estudiar en la Universidad Central de Venezuela, tras lo que empezó a involucrarse en política a raíz del intento de golpe de Estado contra Chávez en 2002, un momento en el que se encontraba en Londres, llegando a encerrarse junto a su madre en la Embajada de Venezuela para protestar contra la asonada. Rodríguez, que aseguró en el pasado que estudió Derecho a raíz de la muerte de su padre a manos de las autoridades, inició su carrera política en 2003, cuando entró en la Coordinación General de la Vicepresidencia de Venezuela, tras lo que fue directora de Asuntos Internacionales del Ministerio de Energía y Minas.

Posteriormente, fue nombrada en febrero de 2006 por Chávez como ministra del Despacho de la Presidencia, un cargo que ocuparía solo unos meses y que abandonó en medio de informaciones sobre desavenencias con el entonces presidente, fallecido en 2013 a causa de un cáncer poco después de obtener la reelección en las elecciones de diciembre de 2012.

De hecho, no fue hasta la llegada de Maduro al poder a raíz de la muerte de Chávez --cuyo mandato completó de forma interina en un primer momento y posteriormente tras imponerse en las urnas en abril de 2013 al opositor Henrique Capriles-- cuando Rodríguez empezó a ascender a nivel político hasta ser considerada la 'mano derecha' del mandatario.

Así, su primer cargo de Gobierno fue como ministra de Comunicación e Información, cartera que encabezó entre agosto de 2013 y octubre de 2014, tras lo que pasó a ser la titular de Exteriores, liderando la diplomacia venezolana desde diciembre de 2014 hasta junio de 2017, época en la que tuvo un perfil y una visibilidad muy elevadas.

Rodríguez fue también la elegida para encabezar la Asamblea Nacional Constituyente, creada en medio de la disputa entre el Gobierno y la oposición a raíz de la victoria opositora en las elecciones de diciembre de 2015 a la Asamblea Nacional, en las que el PSUV perdió el control del organismo por primera vez en 16 años.

Las crecientes disputas entre el Legislativo y el Ejecutivo, incluido un intento de recoger firmas para iniciar un proceso que derivara en el cese de Maduro, no amainó con las conversaciones entre el Gobierno y la oposición. Las tensiones llegaron a su culmen en mayo de 2017, cuando el Tribunal Supremo disolvió la Asamblea Nacional.

Finalmente, las protestas por la crisis política y la falta de salida negociada a la misma llevaron a Maduro a convocar en mayo una Asamblea Constituyente, cuyas elecciones fueron boicoteadas por la oposición --permitiendo a los aliados del presidente dominar totalmente el nuevo organismo--, tras lo que Estados Unidos respondió con sanciones contra el presidente de Venezuela.

Fue precisamente al frente de la Asamblea Nacional Constituyente cuando se consolidó su posición, especialmente debido a que, al menos en teoría, el organismo disponía de más poder que la propia Presidencia, por ser considerado un órgano con carácter supraconstitucional.

Maduro dio un paso más a la hora de consolidar la posición de Rodríguez al nombrarla en 2018 como vicepresidenta del país sudamericano, después de que el presidente obtuviera un segundo mandato en las urnas en unas elecciones boicoteadas por los principales partidos de la oposición y con una participación del 46 por ciento.

Ocupando este cargo estalló el conocido en España como 'Delcygate', cuando se reunió en enero de 2020 con el exministro José Luis Ábalos en el aeropuerto Madrid-Barajas Aldofo Suárez a pesar de que tenía prohibida la entrada a la zona Schengen por parte de la Unión Europea (UE) por su supuesto papel en "violaciones de los Derechos Humanos y la democracia" en Venezuela. El caso, que generó polémica en España, fue finalmente archivado por la Audiencia Provincial de Madrid al no apreciar delito y considerar que, si bien Delcy estuvo en el aeropuerto, lo que pudo suponer una vulneración de la citada prohibición del Consejo Europeo, la reunión con Ábalos no suponía un delito de prevaricación imputable al entonces ministro.

En este tiempo, se convirtió en uno de los grandes operadores políticos de Maduro acudiendo como representante de Venezuela a citas internacionales como la cumbre entre la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos en Bruselas, en 2023.

Rodríguez se reunió con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y Maduro para abordar la crisis en el país --en el marco de los esfuerzos de mediación del exmandatario--, que Madrid circunscribió a un viaje a Venezuela "en su condición de ciudadano particular" y "sin ningún cargo de representación".

Acumuló aún más competencias en septiembre de 2020 al ser nombrada como ministra de Economía, Finanzas y Comercio Exterior, mientras que en agosto de 2024 --tras unas nuevas elecciones controvertidas-- pasó a ocupar la cartera de Hidrocarburos, con gran peso en la gestión de la economía venezolana, muy dependiente de las exportaciones petroleras.

La hasta ahora vicepresidenta venezolana, que se encuentra también bajo sanciones de Estados Unidos desde 2018 --cuando el Departamento del Tesoro impuso medida contra ella, su hermano, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino; y la primera dama, Cilia Flores-- por supuestas violaciones de los Derechos Humanos, ha tenido que asumir el puesto de "presidenta encargada" a raíz de la captura de Maduro.

Este paso ha tenido lugar después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) afirmara que Rodríguez debía asumir la jefatura del Estado ante la "ausencia forzosa" de Maduro, detenido junto a Flores durante la citada operación militar estadounidense.

Así, la Constitución venezolana contempla, en sus artículos 233 y 234, que la ausencia temporal o definitiva de un presidente implica que sea el vicepresidente el que asuma sus funciones, algo que Rodríguez ha hecho en medio de advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que se pliegue a los designios de Washington.

María Corina Machado obvia los desprecios de Trump y apuesta por la libertad

En cuanto a la oposición, el despreció con el que trató Trump a María Corina Machado no pudo ser más claro. "Va a ser muy duro que sea presidenta, no tiene ni el apoyo ni el respeto del país". Y ha señalado que la actuación de Trump al capturar a Maduro es "un paso enorme que marca la inevitabilidad e inminencia de la transición" en el país latinoamericano.

Así, ha aplaudido al "bravo pueblo de Venezuela" que ha salido a las calles "en 30 países y 130 ciudades del mundo" para celebrar el desalojo de Maduro del poder. "La libertad de Venezuela está cerca y pronto vamos a celebrar en nuestra tierra. Vamos a gritar, orar y abrazarnos en familiar, porque nuestros hijos regresarán a casa", ha expresado a través de su perfil en la red social X.

La Nobel de la Paz, en nombre de los venezolanos, ha agradecido a la Administración de Donald Trump "por su firmeza y determinación en el cumplimiento de la ley", mientras que ha asegurado que Caracas será el principal aliado de Washington en materia de seguridad, energía, democracia y Derechos Humanos.

Sus declaraciones llegan después de que Trump dijera que su país se "hará cargo" de la situación en Venezuela "para que la transición sea posible" y llegara a expresar serias dudas sobre Machado porque considera que no cuenta con el respaldo suficiente entre la población venezolana.

Por su parte, el opositor Henrique Capriles ha reaccionado por primera vez a los ataques estadounidenses que tuvieron lugar este fin de semana en varios puntos de Venezuela y que se saldaron con la captura de Maduro y la primera dama, Cilia Flores, a los que las autoridades estadounidenses acusan de narcoterrorismo.

"Nuestra Venezuela vive momentos de tensión e incertidumbre (...). Cualquier solución debe ser pacífica, constitucional y respetando la voluntad del pueblo", ha señalado, tras hacer hincapié en que "tiempos complejos" les exigen "actuar con responsabilidad, así como no caer en la desesperanza y "seguir luchando hasta conquistar la democracia y el bienestar de todos".

Capriles ha agregado que "no se puede ignorar que quienes hoy siguen en el poder fueron los responsables de conducir al país a la más profunda crisis política, social y económica" de la historia de Venezuela, marcado por "procesos de diálogo y negociación fallidos", por "abusos, atropellos, violaciones a la Constitución y a los derechos de la gente desde el poder". "¿Cuántos recursos económicos saqueados? ¿Cuánta riqueza petrolera robada por parte de los encargados de la hacienda pública? El caos nunca ha sido aliado del cambio ni puede seguir siendo una excusa para perpetuar errores que solo agravan el sufrimiento de la gente", ha declarado el opositor venezolano.

En este sentido, ha defendido que Caracas necesita "pasar página al revanchismo y la improvisación, encaminar al país hacia una salida democrática con garantías reales para todos" y justicia, alegando que "un paso inedulible" es la libertad de "todos los presos políticos, el regreso de los exiliados", de forma incondicional.

Así, ha defendido que "seguir exigiendo condiciones y respeto a la voluntad popular no es claudicar", sino "evitar que el país retroceda aún más y cerrar el paso a quienes apuestan al desaliento como estrategia". También ha añadido que "sin mejoras reales en la economía no habrá bienestar ni paz social".

Con todo, ha hecho un llamamiento a todos los actores a preservar el funcionamiento de los servicios esenciales y evitar que profundicen el dolor" del pueblo venezolano, sosteniendo que su compromiso es "mantener abierta una ruta democrática, contribuir desde donde corresponda a una transición ordenada y evitar errores que cuesten años adicionales de retroceso".

"El cambio democrático es un proceso que requiere perseverancia, reglas claras, un calendario verificable y acompañamiento internacional. Abandonarlo sería regalarle el futuro a quienes quieren que nada cambie", ha zanjado Capriles.

En la Venezuela de Trump, la democracia parece que puede esperar. De hecho el presidente ni pronunció la palabra en su discurso para justificar la captura de Maduro. Sí mencionó 26 veces la palabra petróleo. Más claro no pudo ser.