Julio Martínez, el empresario amigo de Zapatero investigado en el ‘caso Plus Ultra’ habría ocultado más de medio millón de euros en Miami

Controla fondos no declarados en EEUU a través de cuentas abiertas hace ya más de una década
Las comunicaciones intervenidas por la Udef contienen órdenes de operaciones con estos depósitos
Novedades en el caso Plus Ultra. Hoy sabemos que el empresario Julio Martínez, amigo y cliente del expresidente Zapatero, habría escondido más de medio millón de euros sin declarar en Estados Unidos, según ha avanzado El Mundo. Se trata de una serie de cuentas no declaradas a la Hacienda española y controladas por el empresario Julio Martínez. Las cuentas fueron creadas hace más de diez años, guardarían una cantidad que ronda los 700.000 euros y no han sido bloqueadas por las autoridades judiciales españolas.
Martínez, amigo personal y pagador del ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, dejó constancia de la existencia de estos depósitos en las comunicaciones confiscadas durante el registro de sus inmuebles el pasado mes de diciembre. Según ha podido saber El Mundio, entre los correos almacenados en sus dispositivos electrónicos figuran referencias y órdenes bancarias en relación con estos nuevos depósitos, que se han estado nutriendo de dinero de origen hasta ahora desconocido. Las cuentas tienen una antigüedad de más de una década y continúan plenamente activas.
Este hallazgo puede complicar el futuro judicial de Julio Martínez porque solo hace dos días que la Audiencia Nacional le devolvió el pasaporte y la capacidad de viajar, pero uno de los elementos que amplifica el riesgo de fuga es la capacidad de poder mover dinero en el extranjero sin ser localizado. Ahora, lo que baraja la defensa de Martínez es regularizar ese dinero antes de que Hacienda le abra una inspección.
La pregunta es si este dinero tiene algo que ver con Zapatero. Los pagos de Julio Martínez a Zapatero ascienden a 460.000 euros entre 2020 y 2025 pero se hicieron con una empresa, Análisis Relevante, que fue abierta tiempo después. Además en este caso Zapatero facturó a título personal. Así que tendrá que decidir la Justicia quién es el beneficiario último de estos fondos.
En el auto mediante el que el juez José Luis Calama ha prorrogado el secreto de las actuaciones hace unos días recalca que nos encontramos ante operaciones que se caracterizan por su "opacidad, el uso de mecanismos de ocultación patrimonial y la intervención de terceros interpuestos". "Consta igualmente", añade el instructor, "que la estructura objeto de investigación presenta ramificaciones de carácter internacional, con indicios de transferencias de fondos al extranjero, utilización de sociedades instrumentales interpuestas y operaciones financieras de especial complejidad".

