Bruselas ya aconseja medidas para ahorrar energía ante el temor que la guerra de Irán se alargue

Bruselas y sus consejos para ahorrar energía ante el temor a una guerra larga en Irán. Cuatro
  • Incitan a inspirarse en el plan de diez puntos de la Agencia Internacional de la Energía para ahorrar en el día a día.

  • JP Morgan ha medido ya el mapa el riesgo de problemas de abastecimiento

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Bruselas teme ya una guerra larga en Irán y sus efectos. Asume que no basta con tirar de las reservas de petróleo que son finitas. Hay que consumir menos. El canciller alemán, Friedrich Merz, teme que si este conflicto se extiende el impacto sea como el del covid. Por eso Europa insta a prevenir, a ahorrar energía con tres medidas que apelan directamente a ciudadanos y empresas: Viajar menos, usar menos el coche o compartirlo, utilizar más el transporte público o teletrabajar están entre unas medidas entre las que también destacan, la reducción de los límites de velocidad en carretera en al menos 10 km/h.

Incitan a inspirarse en el plan de diez puntos de la Agencia Internacional de la Energía, entre los que también se encuentran priorizar las videoconferencias y los trenes de alta velocidad sobre los vuelos de corta distancia, evitar viajes de negocios en avión cuando existan alternativas de alta velocidad.

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Todo esto después de que JP Morgan haya medido sobre el mapa el riesgo de problemas de abastecimiento. Este miércoles, Asia y África empezarán a notar un descenso en la media de barriles, por eso han sido los primeros en aplicar restricciones. Los siguientes son Europa y Estados Unidos y esto a pesar de que el país liderado por Trump produce mucho petróleo, pero el mercado es internacional y lo que pasa en Ormuz impacta en todas partes..

Así que la Comisión Europea ha instado este martes a los Estados miembros a reducir la demanda energética, especialmente en productos derivados del petróleo, y ha advertido de que el impacto del conflicto en Oriente Próximo sobre los mercados energéticos será prolongado, sin que se prevea una vuelta a la normalidad a corto plazo, pese a que por ahora no se registran problemas inmediatos de suministro en la UE. "Aunque la paz llegara mañana, no volveríamos a la normalidad en un futuro previsible", ha alertado el comisario de Energía, Dan Jorgensen, en rueda de prensa tras la reunión informal de ministros del ramo, al subrayar que, incluso en ese escenario, "seguiría habiendo consecuencias", ya que la infraestructura energética en la región "ha sido dañada por la guerra y continúa deteriorándose".

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Así, ha avisado de que "no debemos engañarnos pensando que las consecuencias de esta crisis serán de corta duración", al tiempo que ha insistido en la necesidad de actuar "con unidad" y "en estrecha coordinación" para evitar "respuestas nacionales fragmentadas" que puedan distorsionar aún más el mercado.

En este contexto, el comisario ha indicado que Bruselas presentará "bastante pronto" un paquete de iniciativas para proteger a familias y empresas, aunque ha evitado concretar un calendario exacto. "Estamos siguiendo la situación muy de cerca, que seguirá siendo muy dinámica y que, por tanto, seremos flexibles y estaremos preparados para proponer medidas cuando sea necesario", ha añadido.

Tal y como ha detallado, desde el inicio del conflicto los precios del gas han aumentado en torno a un 70% y los del petróleo un 60%, lo que ha incrementado en unos 14.000 millones de euros la factura energética de la UE en apenas un mes.

Aunque los ministros coinciden en que la seguridad de suministro se mantiene "relativamente protegida", gracias a la diversificación de proveedores y a la menor dependencia del Golfo, el comisario ha avisado de que persisten "tensiones en determinados mercados de productos", en particular en el diésel y el combustible de aviación, así como "crecientes restricciones en los mercados globales de gas" que están repercutiendo en los precios de la electricidad.

Ante este escenario, Jorgensen ha insistido en que resulta "extremadamente importante" actuar con unidad y evitar respuestas descoordinadas, al tiempo que ha defendido que las medidas que adopten los Estados miembro deben ser "específicas" y "temporales" y no agravar las condiciones de oferta y demanda.

Además, ha recordado que ya existen medidas que los países europeos pueden aplicar, como el reciente paquete energético para los ciudadanos, con acciones para reducir los precios para los hogares, así como recomendaciones en materia fiscal, entre ellas la reducción de impuestos, especialmente sobre la electricidad, algo que, según el comisario, sería "muy oportuno en este momento".

En paralelo, ha subrayado que la Comisión ya está trabajando en la coordinación del llenado de los almacenamientos de gas y en el refuerzo de la seguridad del suministro de petróleo, en un intento por anticiparse a posibles tensiones adicionales en los mercados y garantizar la preparación de la UE de cara a los próximos meses.

"Más vale estar preparados que lamentarlo después", ha advertido el político danés, que ha indicado también que Bruselas prepara un conjunto de herramientas más amplio que incluirá, entre otros elementos, medidas para facilitar el uso de instrumentos como los contratos por diferencia o los acuerdos de compra de energía, con el objetivo de desacoplar los precios del gas de los de la electricidad y reducir el impacto sobre los consumidores.