El truco está en establecer reglas automáticas, una barra de progreso y separar la “hucha” del gasto para ver cómo crecen los ahorros
Cómo combinar varias cuentas bancarias para evitar gastos y ahorrar en la gestión de tu dinero
Durante mucho tiempo, ahorrar era “hacer números” en una libreta o acumular billetes en un sobre. Hoy en día, hay una nueva propuesta: convertir el ahorro en un juego. Rachas, niveles, retos de 7 a 30 días, cofres sorpresa, tablones de clasificación, todo para que la experiencia de ahorrar no sea nada aburrida. La gamificación ha colonizado las finanzas personales y la banca digital. La promesa es sencilla: si ahorrar cuesta, es mejor hacerlo entretenido, social y con feedback inmediato.
Pero, ¿funciona? La evidencia más reciente tiene sus matices. La investigación muestra que elementos de juego bien diseñados mejoran el compromiso, sobre todo a corto plazo; no son una varita mágica pero sí que hacen que haya una motivación extra cuando se combinan con objetivos claros y automatización. La OCDE viene alertando de brechas de alfabetización financiera y recomienda aquellas aplicaciones diseñadas con el propósito de construir hábitos.
Cómo engancha el “modo juego” (y por qué puede ser de gran ayuda)
Las apps gamificadas atacan tres frenos clásicos del ahorro: por un lado, hay que pensar que siempre se prefiere la recompensa inmediata. Un reto diario con barra de progreso hace que se vea más cercano el futuro al hoy, y da una pequeñísima recompensa visible: puntos, rachas o iconos, por ejemplo. Los estudios de diseño conductual muestran que segmentar metas y mostrar el avance eleva la intención de ahorrar y la persistencia.
Por otro lado, cuando el ahorro no se ve, se abandona. El tablero, los “niveles” y la descomposición en pequeños pasos hacen más tangible el proceso. Y, por supuesto, ahorrar para muchos es un proceso aburrido y tedioso, por lo que si hay una app que lo automatiza y lo convierte en un juego, reduce ese rechazo y mantiene la atención.
Es cierto que no todo es color de rosa, los estudios indican que “más juego” no siempre implica tomar las mejores decisiones. El diseño debe respetar las metas que se pongan y priorizar el hábito por encima del espectáculo. Se deben escoger juegos con objetivos educativos y de resiliencia, no solo entretenimiento.
Apps y funciones que están gamificando el ahorro
Revolut: huchas con redondeo automático y metas
Las huchas de Revolut permiten redondear compras y mandar los céntimos sobrantes a una hucha. También se pueden fijar ingresos periódicos y seguir una barra de progreso. Se puede activar el “Spare Change” en la hucha y multiplicar el redondeo por dos o incluso por tres para acelerar el proceso. Esto es ideal para aquellas personas que usan Revolut a diario y quieren un ahorro que no duela.
N26: “Spaces” con objetivos, reglas y bloqueo
Este neobanco ofrece subcuentas con objetivos y reglas automáticas para mover dinero. Se puede bloquear uno de sus “Space” (serían como huchas) para que entre dinero pero no salga para protegerla. La interfaz es muy visual: cuenta con objetivos, progresos y organización por metas.
Goin: reglas, retos y recompensas “a la española”
Esta es una aplicación española enfocada en metas, reglas de ahorro (redondeos, apartar X al cobrar…) y recompensas/cashback para reforzar la sensación de “ganar” mientras se ahorra. Se conecta con el banco y centraliza los retos en un solo lugar.
Para comenzar a usarla solo hay que descargarla, conectar el banco o tarjeta y crear un objetivo. Una vez hecho, se deben activar las reglas: por ejemplo, redondear cuando se compra o apartar una cantidad de dinero cuando se cobra. La aplicación distingue entre dinero real de premios o descuentos de compras con el ahorrado.
Plum: automatización y retos ligeros
Es una aplicación que automatiza apartados con reglas y round-ups, incorpora retos y monederos (pockets) de ahorro. Para usarla se debe conectar la cuenta bancaria, escoger las reglas automáticas que se deseen y activar retos a corto plazo. Es ideal para aquellos que prefieren el piloto automático con un ligero juego.
Fortune City: construir una ciudad mientras se ahorra
No se trata de ningún banco, sería más bien un “expense tracker” (registro de gastos) con juego. En ella se registra cada uno de los gastos que se han hecho y se impulsa una ciudad tipo “sim”. Es uno de los ejemplos más puros de gamificación: si se apunta lo que se gasta, se crece; si se abandona, la ciudad se resiente. Es muy útil para crear el hábito de anotar y entender las categorías de consumo. Es una gran ayuda para saber cuánto se puede ahorrar.
Habitica: cumplir hábitos para ganar puntos
Es un gestor de hábitos, no una aplicación de ahorro como tal. Es perfecta para aquellos que continúan en bancos tradicionales pero quieren gamificar la experiencia. Con esta aplicación se convierte la vida en un juego de rol. Las tareas son monstruos, los hábitos serían misiones y, las recompensas, equipo. Se pueden crear misiones de ahorro como poner una cantidad concreta de dinero al mes, o establecer un reto de semanas. Se pueden ganar puntos por cumplir las misiones. Es un comodín gamificado para quien quiera disciplinar rutinas financieras.


