David Pastor Vico, filósofo: “Conócete a ti mismo para saber en qué eres bueno y poder ayudar a los demás”

El pensador sevillano publica en España ‘Filosofía para desconfiados’, un éxito editorial en países como México
La receta de Vico es rescatar la confianza para recuperar la felicidad a través de los demás
En un mundo dominado por el individualismo y la polarización, el filósofo y divulgador David Pastor Vico propone un retorno a las bases de la convivencia humana. Para Vico, quien se define como un transmisor de las ideas de los "gigantes" de la filosofía, los grandes problemas actuales no son políticos ni económicos, sino fundamentalmente éticos.
El pensador sevillano acaba de publicar en España ‘Filosofía para desconfiados’ (Ariel), un éxito editorial en países como México, donde llena pabellones con sus conferencias.
Uno de los pilares del pensamiento de Vico es que el ser humano no puede conocerse a sí mismo en soledad. Basándose en la tradición griega, sostiene que necesitamos la mirada del otro para descubrir quiénes somos y para qué somos buenos. “Conócete a ti mismo para saber en qué eres bueno y poder ayudar a los demás -recomienda en una entrevista con Noticias Cuatro-. Conocerse a uno mismo no es creer que todo el conocimiento está dentro de ti”.
La empatía, la negociación y la tolerancia se adquiere en la infancia
Para el autor, la confianza es la base de cualquier relación; sin ella, no hay ética posible ni instituciones sólidas. El filósofo subraya que habilidades críticas como la empatía, la negociación y la tolerancia a la frustración se adquieren a través del juego en la calle durante la infancia.
Al encerrar a los niños en casa por miedo o falta de espacios públicos, estamos "amputando" su capacidad de desarrollar un pensamiento autónomo y crítico. Sin este contraste con realidades ajenas, caemos en el sesgo de confirmación y nos regimos únicamente por emociones, lo que alimenta la polarización.
Frente a la moda de la autoayuda individualista, Vico rescata el concepto de "nosotros" (el "yo" junto con los "otros"). Recuerda que la civilización humana comenzó cuando decidimos cuidar a los heridos en lugar de abandonarlos, como demuestra el hallazgo de fémures cicatrizados en yacimientos antiguos.
"El hombre es un animal político", concluye Vico, y si eliminamos lo político -lo social, la tribu- solo nos queda el animal. La esperanza para el futuro reside, por tanto, en recuperar la voluntad colectiva y el cuidado mutuo que nos ha permitido sobrevivir durante 300.000 años.

