Steisy reflexiona sobre su trono: "Estoy muy orgullosa de lo que soy"
El cambio de look lo he pensado yo sola, la verdad. No sé bien por qué. Yo en verdad toda la vida he sido morena, me tintaba hasta las cejas, siempre he tenido el pelo negro. Llega una edad en la que, primero aprendí mucho en el trono… no es que haya cambiado como persona, pero he aprendido mogollón. He salido de Granada, veo otro ambiente, otra ciudad, otras cosas, tienes problemas… sobre todo en el amor he aprendido mucho, porque yo estaba un poquillo verde, estaba acostumbrada a ser como la mujer o la novia perfecta. Yo sabía cómo actuar, como actúa una madre, pero no sabía sentir, ni querer, ni ser egoísta, ni las peleas… cuando haces las cosas sin pensar cuando estás enamorada. Yo he aprendido mucho, sobre todo en este aspecto.
Llega un punto en el que cumples una edad, aprendes, te ves totalmente distinta… es como dices “es que ya no me veo”, como que es otra nueva etapa. En verdad es un poco inconsciente porque yo he sido siempre peluquera y mi jefe me decía: “cuando una persona te venga que se quiere hacer un cambio de look muy radical eso significa o que alguien de su familia ha fallecido, o que se ha divorciado, o que se va a casar, o que empieza una nueva etapa“. Siempre que la gente pide un cambio de look radical, es porque ha dado un cambio en su vida, lo que pasa que lo hacemos inconscientemente y no caemos en la cuenta. A mí un día me apeteció y me di cuenta de que yo misma había cambiado y era otra persona, me miraba en el espejo y no me veía tan yo, veía otra cosa más madura, más pija, más fina. Quería ser también mayor, tenía ganas de verme como yo era antes. Antes, verme como antes, me recordaba cosas y ahora no lo veo como una cosa negativa. Gracias a la psicóloga veo mi pasado y tengo cosas positivas, que soy la persona que soy gracias a eso, para lo bueno y para lo malo. Estoy muy orgullosa de lo que soy, a lo mejor no sería la misma persona si no hubiese pasado por todas esas cosas, aunque hubiesen sido malas. Es un cambio radical porque yo también me siento nueva, va a llegar la final, sé que va a ser un cambio, me voy a venir aquí a vivir… digo ‘¡pues ya empiezo yo con todo nuevo!’. Y como me siento tan bien, estoy muy contenta y creo que no me lo voy a quitar nunca más.
Me gustaría, cuando haga la final, venirme aquí a vivir (a Madrid), poder estar con mi pareja por aquí, por Madrid. Tanto si mi pareja vive fuera como si vive por Madrid, tengo más posibilidades de verlo. Madrid tiene mejor conexiones a todos sitios para el tema bolos, para estudiar, para trabajar… Si yo vengo de Granada a aquí, de aquí a Granada y de Granada a ver a mi novio, no puedo ir al gimnasio, no puedo hacer una rutina, no puedo estudiar, no puedo trabajar… estoy muy partida. Yo creo que es hora de estar sola, de mirar por mí y si una persona no me conviene, o me hace sentir mal, o no estoy a gusto, pues lo echo y a volar. Aprender a vivir conmigo misma, un piso mío, donde mande yo, que nadie me tenga que decir nada.
Yo siempre he sido muy independiente, pero quiero ser independiente en todos los aspectos. Quiero estar aquí sola, vivir en Madrid, tener mi pareja… otro cambio, no estar tan a cargo de las personas, pendiente de los problemas. Quiero un poco que cuando la gente me llame y me diga ‘ay, me pasa esto’ pues a mí que me importa, yo estoy muy lejos, no quiero saber nada’.
Si tuviera que dedicar una frase a cada uno de mis pretendientes sería:
A Dosel: Gracias, por todo el tiempo que lleva ahí y por todos los momentos vividos.
A Leo: También gracias, por haberse dado cuenta y haber bajado a tiempo, y después de tanto tiempo, cuando ha bajado es porque ha visto algo en mí que tiene que ser bueno, que tiene que tener un sentimiento real y bueno hacia mí.
A Traian: También gracias porque no le ha dado miedo venir el último, sabiendo que a lo mejor lo tiene casi todo perdido, pero si quisiera tele tendría muchísimas tronistas para elegir para durar más tiempo, y ha venido a por mí, sabiendo que mi trono iba a durar una semana, aunque ahora se ha alargado por estos motivos, pero él no lo sabía, así que tengo que darle gracias a los tres por haber visto por ver confiar en mí. Porque ellos, al ver algo bueno en mí, me demuestran que soy buena persona y me hacen tener la autotestima alta.
Ahora que se acerca la final, empiezo a estar más nerviosa, y los nervios hacen que nos dé pie con bola, y te pones atacada, sueñas, no sabes lo que quieres ni lo que dices… pero realmente son sensaciones muy bonitas que pienso que no volveré a vivirlas más. Además, mientras he ido echando a niños he ido descartando y me he ido aclarando un poco. Antes tenía a siete y no sabía ni lo que iba a hacer. Ahora estoy entre tres y no creo que sea tan difícil. El problema no es con quién de los tres irme, sino a cuál de los tres no me perdonaría perder, porque irme, me iría con los tres que sé que me saldría bien.
