Leo, un santo acalorado

Leo se ha convertido en todo un obispo y ha bajado las escaleras regalando monedas a todo el mundo. Muy serio, se ha puesto frente a Elisa, le ha dado un beso en la frente y le ha regalado una bolita de Navidad para que cuelgue en su árbol. La tronista se ha quedado muy sorprendida, pero no ha dudado en aprovechar la música para bailar con su particular santo. A Jesús Reyes le ha encantado el look de Leo y no ha dudado en desvestirle, pero a Elisa le ha parecido que no se merecía más de un ocho.
