Una mañana de santos muy poco inocentes

Krasi ha sido el primero en enfrentarse al reto de santos poco inocentes y cuando le hemos visto bajar las escaleras hemos pensado que el búlgaro venía vestido de Jesucristo, pero nada más llegar al lado de su tronista nos ha explicado que su disfraz era un homenaje a San Antón, el patrón de los animales. Y precisamente un animal, concretamente un gatito, es lo que ha traído como regalo para su chica, algo que ha encantado a la italiana que no ha dudado en darle un ocho pese a las críticas que Olaya hacía del pretendiente desde las gradas. A Jesús Reyes también le ha convencido el atuendo de Krasi: "¡Le doy un diez!".

¿Es Gladiator?, no, es San Jorge que viene dispuesto a luchar contra el más fiero de los dragones para liberar de las garras de la bestia a su amada... o al menos esa era la intención que traía el pretendiente. Para Nagore, más que un fiero guerrero es la versión gay de Gladiator, no así para Jesús Reyes que le ha dado un doce por su reto y que no ha podido evitar girar la cara cuando Jorge iba a darle un beso en la mejilla en agradecimiento por la nota. Por unas décimas de segundo los labios del pretendiente y el consejero se han juntado, Elisa va a tener que andarse con ojo...

Por un momento nos ha parecido que el pretendiente bailongo que bajaba las escaleras era Dosel pero no, era Juanma que con su ritmo conseguía poner en pie a Elisa. Un Santo de la Paz con mucho flow que no ha terminado de convencer a Jesús Reyes que le ha plantado un pedazo de cero pese a la época de generosidad en la que estamos. Tamara ha tenido algo más de manga ancha con él, pero le ha aconsejado que se lo curre más. A su tronista no le ha parecido tan mal el reto, le ha dado un siete.

El veterano Traian ha querido leerle unas líneas de una plegaria a Elisa mientras bajaba las escaleras, pero como bien ha dicho Emma no ha podido hacer dos cosas a la vez. A la tronista parece no haberle importado mucho porque sólo con verle ha plantado una gran sonrisa en su cara y le ha dado un 8,5. Nuestra italiana favorita ha terminado confesando: "Sí, me gustan los guapos", y Traian es el pretendiente más guapo que tiene sentado.

Una vez más, Barto ha necesitado de muy poco para que Elisa no parara de sonreír nada más verle. El pretendiente se ha convertido en una particular Santa Bárbara y se ha traído un rayo de amor y todo, pero no se ha podido mover mucho porque tenía un problemilla en la espalda.

Leo se ha convertido en todo un obispo y ha bajado las escaleras regalando monedas a todo el mundo. Muy serio, se ha puesto frente a Elisa, le ha dado un beso en la frente y le ha regalado una bolita de Navidad para que cuelgue en su árbol. La tronista se ha quedado muy sorprendida, pero no ha dudado en aprovechar la música para bailar con su particular santo. A Jesús Reyes le ha encantado el look de Leo y no ha dudado en desvestirle, pero a Elisa le ha parecido que no se merecía más de un ocho.

Adrián ha bajado las escaleras con un perrito de la mano y nadie ha tenido muy claro de qué santo venía disfrazado. El pretendiente ha saludado a sus dos tronistas y nos ha aclarado que se había disfrazado de Santa Germana, la patrona de su pueblo. Sin embargo, las explicaciones le han servido de poco porque Jesús Reyes ha tenido claro que era el desfile menos sexy que había visto en plató.

Los particulares Santos de Elisa se han puesto en pie para saber quién era el ganador del reto y de una cita muy especial con la tronista. Los chicos estaban nerviosos, pero Elisa ha tenido claro que su santo preferido del día había sido... ¡San Jorge!
