¡Estafados por unos amigos que desaparecieron sin acabar la reforma de su casa!

La estructura completamente apuntalada, las paredes sin forrar con los ladrillos al descubierto, el tejado incompleto, los huecos de las ventanas desnudos y todos los materiales apilados en lo que debería ser el salón. Así quedó la casa de una familia de Burgos que contrató los servicios de unos amigos albañiles. La amistad y el exceso de confianza acabaron con en una reforma de pesadilla. “Un día desaparecieron, intente localizarles sin respuesta y lo único que recibí fue alguna amenaza”, aseguran el propietario.
