El coche de los sicarios que presuntamente mataron a Ardines estuvo en Llanes el día de su asesinato

Los investigadores del crimen de Ardines se centran en los trabajadores del Ayuntamiento
Cuatro al día
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Las cámaras de tráfico de la autovía del Cantábrico que une Pría, Asturias, y Bilbao, donde vivían los presuntos autores materiales de la muerte de Javier Ardines, sitúan su coche en Llanes. Los agentes han revisado cientos de horas de grabaciones de cámaras de tráfico y del concejo asturiano.

Para los agentes, antes de que los tres detenidos que están en España -hay un cuarto, un sicario, que huyó a Suiza y está a la espera de la extradición- pasen a disposición judicial entre esta tarde y la madrugada del viernes, es fundamental encontrar pruebas que los incriminen. Por eso, agentes de criminalística trasladados a Asturias desde Madrid rastrean los coches incautados a los detenidos -también el del autor intelectual, Pedro Nieva- en busca de restos biológicos y sustancias químicas. De hecho, perros especializados en rastrear ADN están también en Llanes.

Los investigadores siempre han creído que una sola persona no pudo matar a Ardines. De hecho consideran a los dos sicarios búlgaros los autores materiales. Creen que además de golpearle en la cabeza y asfixiarle, como determinó la autopsia, usaron alguna sustancia para reducirlo. El concejal de IU era un hombre alto y corpulento que se defendió, aunque ni en su cuerpo, ni en la escena del crimen hallaron restos biológicos.