Adela Úcar nos acerca el mundo de los toros

cuatro.com 19/10/2012 01:34

Para estrenar una nueva temporada de 21 Días, Adela Úcar le ha echado valor y se ha puesto delante de, no uno sino varios toros. Para ello se ha preparado en una escuela de toreros, donde cientos de niños se preparan a conciencia para algún día convertirse en matadores. Con ellos ha convivido unos días para iniciarse en el manejo del capote y la muleta, pero también ha compartido conversaciones de lo más interesantes. "Un torero no se pone límites" le reconocía un niño de 15 años.

Pero no sólo en la escuela de toreros ha manejado Adela una muleta. De la mano de "El Juli", la presentadora se enfrentó por primera vez a una vaquilla. Antes de la experiencia, el matador de toros invitó a la presentadora a acompañarle los momentos previos a una corrida de toros en Santander. Durante el proceso en el que se pone el traje de luces, Adela no duda en preguntarle los sentimientos antes de enfrentarse a un toro.

Que se exponen a un riesgo altísimo, jugándose la vida en cada corrida, sabe mucho Juan José Padilla, un torero que hace un año puso el corazón en un vilo de todos los aficionados a los toros, cuando una cornada en el rostro acabó costándole un ojo. La cornada le cambió la vida, pero no mermó ni un ápice su pasión y su dedicación a una profesión que abandonará cuando él desee.

Pero como mujer, Adela quiso conocer el trabajo y la opinión de una de las mujeres con más prestigio en el mundo del rejoneo: Noelia Mato. Esta joven que torea a lomos de un caballo reconoció que si que se dan casos de machismo entre compañeros toreros que no ven con buenos ojos que este mundo se abra a las mujeres de manera profesional. Pero también es de la mano de Noelia, cuando Adela se convence de que el toro sufre en la plaza, pues enseñándole los rejones con los que debilitan al animal durante las corridas no le caben duda que el dolor para la res con esos puñales en el cuerpo debe ser tremendo.

Con todo lo aprendido durante los 21 días, Adela no se echó atrás a la hora del festejo que le iba a poner delante de un animal varias veces superior en peso a la presentadora. Con miedo en las piernas y una tensión incontrolable, Adela supo dar algún muletazo de calidad, que arrancó los aplausos de los asistentes.