Iker Jiménez reflexiona sobre el impacto de la "turistificación": "El encanto de muchos sitios ha cambiado"
En su "cierre" de Cuarto Milenio, Iker Jiménez reflexiona sobre la turistificación descontrolada, advirtiendo cómo la masificación despoja de su alma y misterio ancestral a los lugares sagrados
Iker Jiménez reflexiona sobre las audiencias: "Es la primera vez que se me saltan las lágrimas"
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Iker Jiménez cierra el programa en su mesa, en esa en la que cada semana habla de tú a tú con la audiencia de la nave del misterio. En esta ocasión, el presentador de 'Cuarto milenio' dedica su cierre a hablar sobre la turistificación de las ciudades.
Para Iker, el viaje místico que antes requería silencio y respeto, se ha transformado en un eco vacío de consumo rápido y fotografías idénticas que inundan las redes y que hace casi imposible disfrutar en silencio y soledad de los grandes monumentos.
El presentador nos invita a reflexionar sobre la metamorfosis de aquellos rincones del planeta que custodiaron secretos durante milenios y que hoy se ven asediados por hordas de turistas y visitantes que transitan de puntillas por lo sagrado. Sin denostar el turismo que él mismo practica, Iker Jiménez medita sobre esta nueva masificación:
"Estaba yo paseando por Milán y me di cuenta de algo que nunca antes había sentido. Entendí lo que era la turistificación, por primera vez me di cuenta de eso de lo que hablan los locales que ven conquistados sus lugares de residencia. Tengo un amigo de San Sebastián que se queja de los pinchos de nuestra tierra, que protesta porque los restauradores ya hacen los famosos pinchos para los turistas, unos pinchos que no convencen al local".
